Santiago (enviado especial)- De concretarse finalmente, en las próximas horas, la venta de la acería AcerBrag al grupo brasileño Gerdau, el negocio siderúrgico local vinculado principalmente a la construcción y en menor medida al agro quedaría casi completamente en manos brasileñas, ya que el líder del mercado, Acíndar, pertenece al grupo Arcelor Mittal vía la brasileña Belgo Mineira. Un problema personal obligó ayer a los hermanos Gerdau a dejar el Congreso de ILAFA que se desarrolla en esta ciudad, por lo que podría sufrir alguna demora el cierre de la negociación.
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El mercado argentino de productos siderúrgicos largos para la construcción se distribuye hoy entre Acíndar con más de 50%; Gerdau, que a través de su controlada Sipar concentra aproximadamente una participación de 25%; AcerBrag, que tiene más de 20%, y Aceros Zapla, con menos de 5%. De modo que al sumar Gerdau-Sipar a Acer-Brag accedería a más de 45% del mercado. Esto no sólo reflejaría que el proceso de concentración de la industria siderúrgica mundial continúa a paso firme, sino que la llamada burguesía nacional sigue perdiendo terreno en el aparato industrial argentino.
La negociación que viene manteniendo Gerdau con la familia Vara, dueña de Acer-Brag, desde hace dos años habría entrado en una fase final, según la visión de ejecutivos vinculados a la operación, al destrabarse un cortocircuito interno entre los accionistas argentinos. La operación rondaría los u$s 130 millones a pesar de que circularon rumores sobre un monto superior a los u$s 300 millones.
Laminación
Cabe destacar que Acer-Brag no es sólo una acería, sino que cuenta además con un tren de laminación y trefiladora con una capacidad de producción de 200.000 toneladas anuales. Su facturación actual es de alrededor de u$s 150 millones, y suponiendo una rentabilidad del orden de 15% en medio de la bonanza que vive el negocio siderúrgico, en la industria el valor promedio de adquisición de una planta existente es equivalente a cinco veces su flujo de fondos neto de impuestos, o sea, alrededor de u$s 130 millones.
Si bien a Gerdau le saldría más económico construir una acería similar en Sipar, que requeriría una inversión de u$s 60 a u$s 80 millones, con la compra elimina directamente la competencia. Desde el punto de vista tecnológico, también es indiferente porque AcerBrag opera con la tecnología más moderna.
La empresa nació de la licitación de la planta de Aceros Bragado a mediados de los 90, que fue ganada por la oferta del tándem Pedro Vara, conocido como Piero (de la fábrica de colchones homónimos) y Menagem Papu, quien dominaba el negocio de la chatarra, insumo clave para el tipo de horno que usa Bragado. Estos socios pagaron u$s 20 millones por la planta y así incursionaron en el negocio siderúrgico. Esta inversión fue rápidamente repagada, pero luego invirtieron en un tren de laminación italiano Danielli que costó alrededor de u$s 80 millones, en medio del ciclo bajista de la industria, lo que complicó financieramente a la compañía.
El grupo Vara también participa del negocio petroquímico con Petroquímica Río Tercero, que produce uno de los insumos para la fabricación de colchones. Después dos hechos sellaron prácticamente el sendero de AcerBrag. Primero se disolvió la sociedad entre Papu y Vara, quien tomo el control completo del paquete accionario, y luego su fallecimiento el año pasado dejó la siderúrgica en manos de su mujer Liliana Vara en asociación con la hermana de Pedro. En el seno de la familia controlante se viene arrastrando un disenso sobre vender o no AcerBrag. Esto fue lo que varias veces conspirócontra la embestida de Gerdau por quedarse con la siderúrgica argentina.
Según manifestaron ejecutivos vinculados a ambas compañías, se habría llegado a un consenso entre la familia de Pedro y su hermana y sobrinos, lo cual destrabó y aceleró la negociación con Gerdau. Cabe recordar que hace años, cuando Belgo Mineira compró Acíndar, ya Gerdau intentó comprar AcerBrag para mantener la distribución del mercado con su tradicional competidora como en Brasil (45%-45%), pero una contraoferta realizada precisamente por Acíndar como tapón ( porque ofreció mucho más de lo que se suponía valía la compañía) sirvió para trabar la iniciativa del grupo liderado por Jorge Gerdau Johannpeter.
Si finalmente Gerdau adquiere a AcerBrag, consolidará su posición en la Argentina y en América del Sur y así continuará su expansión en Asia y Europa. Su objetivo es ahora tentar un desembarco en China tras haber profundizado su participación en Estados Unidos (vía Ameristeel, Sheffield Steel, Pacific Coast Steel) y España (Sidenor).
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