Otro impacto para los tenedores de títulos
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Al alterar la forma de medir la inflación, el gobierno cambió las reglas de emisión de los bonos y eso el mercado no lo perdona, mucho menos cuando viene de quien se presentó en default y pidió un descuento de 70% de su deuda para pagarla en tiempo y forma.
El resultado del despropósito es que los inversores argentinos no tienen dónde invertir sus ahorros. Entonces, buscan dólares y los giran al exterior. Saben que no es un buen negocio por las bajas tasas que se pagan en dólares, pero se sienten seguros. Además, con estos precios, el Banco Central les subsidia la compra de dólares. Muchos recuerdan la oportunidad que dejaron pasar durante el uno a uno de tener una fuerte cantidad de dólares. En aquel momento creyeron que el esquema iba a durar toda la vida.
El argentino ha acudido siempre a las monedas fuertes cada vez que hubo inflación. Los negocios en el MEC, el mercado de corredores de cambios que abastece a una parte de la plaza minorista, así lo demuestra. El viernes movieron u$s 208 millones, un monto que está al nivel del de los días del conflicto con el campo, cuando los ahorristas no renovaban plazos fijos y depositaban dólares en cuentas del Uruguay.
Las empresas, por su parte, remesan a sus casas matrices todas las utilidades que pueden. No se guardan nada para reinvertir.
Los presupuestos de las empresas extranjeras son un rompecabezas para los directores de las casas centrales, por la cantidad de incertidumbres que les plantean. Por ejemplo, no saben si exportar continuará siendo un negocio por el atraso cambiario ante la elevada inflación y el aumento del precio de los insumos importados. La suba de los costos internos no le va en zaga.
Hay directores extranjeros que no entienden a los CEO de sus filiales: cómo puede variar tanto un país de un año a otro. En 2006 tuvieron ganancias promedio de 35% en dólares y ahora pueden soportar enormes pérdidas.
Los bonos del canje siguieron la misma parábola. Llegaron a estar 52% por encima de su valor. Hoy, tres años después de su emisión, apenas están 3% arriba.




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