1 de septiembre 2008 - 00:00

Otro impacto para los tenedores de títulos

Si sigue la monotonía en el mercado de bonos, esta semana se mantendrán bajos los montos de negocios y sólo tendrán chances de subir los títulos que compren el Banco Central o el Tesoro a través de la licitación semanal.

No hay datos de la economía que alienten a invertir en bonos argentinos. La decepción se agigantará en el momento en que el INDEC publique la inflación de agosto que las estimaciones privadas colocan cerca de 1,8%. Por ahora, el más beneficiado es el cupón PBI, que ajusta por el crecimiento de la economía. El derivado subió más de 2% el viernes porque está sostenido por adquisiciones del Banco Central y es elegible en las licitaciones de compra del Tesoro. Tanto la baja de los bonos como la suba de los cupones se debe al INDEC, que recorta los números de la inflación y exagera los del crecimiento. Ninguna de las dos cifras son creíbles para el mercado.

  • Movimiento

  • Pero la anemia se nota en el monto de los negocios. En los días siguientes a la venta del BODEN 2015 a Hugo Chávez, la intervención oficial (y los bajos precios) provocó un fuerte movimiento de títulos. Los negocios llegaron a alrededor de $ 3.500 millones diarios. En cada rueda de la semana que pasó se negoció la mitad de esa cifra, y si se le deducen las compras de Lebac y Nobac, la caída es aún mayor.

    Los títulos del Banco Central hoy negocian en el Mercado Abierto Electrónico casi 50% del total. La otra mitad son bonos de la deuda externa. No es exagerado decir que mueven alrededor de $ 800 millones diarios. Un volumen irrelevante.

    Por eso no llamó la atención que en los discursos ante el Council of the Americas, la semana pasada, los expositores argentinos obviaran estos detalles y el de la inflación, al elogiar la economía local y pedir que vengan inversiones. ¿Cómo pueden llegar capitales a producir a un país que tiene bonos que no son deseados en ninguna cartera de inversión?

  • Cambio de reglas

    Al alterar la forma de medir la inflación, el gobierno cambió las reglas de emisión de los bonos y eso el mercado no lo perdona, mucho menos cuando viene de quien se presentó en default y pidió un descuento de 70% de su deuda para pagarla en tiempo y forma.

    El resultado del despropósito es que los inversores argentinos no tienen dónde invertir sus ahorros. Entonces, buscan dólares y los giran al exterior. Saben que no es un buen negocio por las bajas tasas que se pagan en dólares, pero se sienten seguros. Además, con estos precios, el Banco Central les subsidia la compra de dólares. Muchos recuerdan la oportunidad que dejaron pasar durante el uno a uno de tener una fuerte cantidad de dólares. En aquel momento creyeron que el esquema iba a durar toda la vida.

    El argentino ha acudido siempre a las monedas fuertes cada vez que hubo inflación. Los negocios en el MEC, el mercado de corredores de cambios que abastece a una parte de la plaza minorista, así lo demuestra. El viernes movieron u$s 208 millones, un monto que está al nivel del de los días del conflicto con el campo, cuando los ahorristas no renovaban plazos fijos y depositaban dólares en cuentas del Uruguay.

    Las empresas, por su parte, remesan a sus casas matrices todas las utilidades que pueden. No se guardan nada para reinvertir.

    Los presupuestos de las empresas extranjeras son un rompecabezas para los directores de las casas centrales, por la cantidad de incertidumbres que les plantean. Por ejemplo, no saben si exportar continuará siendo un negocio por el atraso cambiario ante la elevada inflación y el aumento del precio de los insumos importados. La suba de los costos internos no le va en zaga.

    Hay directores extranjeros que no entienden a los CEO de sus filiales: cómo puede variar tanto un país de un año a otro. En 2006 tuvieron ganancias promedio de 35% en dólares y ahora pueden soportar enormes pérdidas.

    Los bonos del canje siguieron la misma parábola. Llegaron a estar 52% por encima de su valor. Hoy, tres años después de su emisión, apenas están 3% arriba.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar