El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, llevó ayer tranquilidad a los inversores al asegurar que la economía estadounidense continuará sólida, a pesar de la fuerte caída bursátil del martes. «No hay cambios materiales en nuestras expectativas desde la última vez que informé al Congreso», aseguró el funcionario ante una presentación en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bernanke señaló, además, que no parecía haber un único motivo para la corrección que los mercados financieros globales sufrieron el martes, agregando que la Fed ha estado siguiendo de cerca su evolución. «Parecen estar trabajando bien, con normalidad», dijo.
Los conceptos del titular de la Fed fueron completamente distintos de los expresados por su antecesor, Alan Greenspan, que sigue gozando de gran predicamento en los mercados mundiales. Este había alertado durante una conferencia en Japón que no debía descartarse la posibilidad de una recesión en los Estados Unidos para fin de año. Esto aceleró la baja de las Bolsas mundiales, que ya habían sido afectadas por el derrumbe en China.
De acuerdo con Bernanke, la economía estadounidense se encamina hacia un « crecimiento moderado», en línea con los que sostienen la necesidad de un «aterrizaje suave» para evitar presiones inflacionarias. Incluso también consideró que podría verse «cierto fortalecimiento de la actividad» si se estabiliza el sector inmobiliario, que está mostrando claros signos de enfriamiento.
De hecho, para Bernanke, el PBI en los Estados Unidos acelerará su crecimiento de 2,5% a 3% en el cuarto trimestre de este año, mientras también revisó al alza el pronóstico para finales de 2008 (pasaría del 2,75% estimado también a 3%).
El resultado fue un repunte de las acciones en Wall Street y una caída de los bonos del Tesoro, que habían sido el refugio de los inversores temerosos ante la caída de los activos a nivel global. Además, el dólar también recuperó posiciones frente al euro y al yen, tras haber tocado el nivel mínimo de las últimas diez semanas.
El 31 de enero fue la última reunión de Mercado Abierto de la Fed, que decidió dejar sin cambios las tasas de corto plazo, a 5,25% anual. El 14 de febrero, Bernanke sugirió en una presentación ante el Congreso que no había apuro para efectuar modificaciones en las tasas, ni para arriba, ni para abajo.
Tras el incremento del Producto de 3,5% el año pasado, la estimación de Bernanke es que la economía estadounidense crecerá 2,9% en promedio entre 2007 y 2015. El PBI creció 2,2% en términos interanuales en el cuarto trimestre, según reveló el Departamento de Comercio estadounidense.
Dejá tu comentario