31 de agosto 2004 - 00:00

Para economistas, alza genera más inflación

Aldo Abram
Aldo Abram
Los economistas coinciden en que el motor de la economía sigue siendo la inversión y que el consumo sólo acompañará a ésta, con lo que cualquier tipo de aumento en el salario traería, en el mejor de los casos, una mejora tan sólo transitoria, que luego se verá revertida en el mediano plazo.

Estas son las opiniones de los economistas:

CARLOS PEREZ
(Director de Fundación Capital)

El impacto en el crecimiento de este aumento en los salarios nominales podría rondar entre 1% y 1,25% del Producto Bruto Interno (PBI).
Para poder analizar la influencia tenemos que diferenciar los distintos sectores a los cuales dicho aumento impactará en mayor o menor medida. Por un lado se encuentra un grupo de beneficiarios donde se incluyen los asalariados privados y públicos no registrados, y por otro están los jubilados, los trabajadores no registrados y quienes reciben el salario mínimo. Teniendo en cuenta que la suba alcanzará a sólo 80% del primer grupo y 75% del segundo, con una propensión a consumir, es decir el porcentaje que destinan de su salario a consumo, de 85% y 100% respectivamente, el crecimiento del PBI estará por encima de 1%.

Obviamente, este aumento en los sueldos impulsa a la actividad en el corto plazo, sin embargo, si se busca un crecimiento sustentable, son necesarias políticas más efectivas y menos transitorias. Además, esta suba de salarios empujará a un aumento en el nivel de inflación.

En definitiva, el aumento de salarios no genera por sí solo crecimiento de la actividad económica, sino que para lograr esto serán necesarias políticas que impulsen la inversión privada. Y sólo resolviendo problemas como la reestructuración de la deuda y un acercamiento más amigable con el FMI se logrará que el actual aterrizaje suave que está exhibiendo la economía hoy, se transforme en un nuevo despegue.

ALDO ABRAM
(Economista)

La suba de salarios en el mediano plazo será neutra o negativa y su impacto en la economía será coyuntural. En la medida en que los Estados municipales y provinciales tengan el superávit primario necesario para que puedan volcarlo al consumo será positivo.
Pero en el tiempo esa necesidad de superávit primario para afrontar los mayores niveles de sueldos puede llevar a que se requiera aumentar los impuestos.

Por el lado de las empresas privadas, el impacto va a ser positivo en el corto plazo, empujado por la transformación de los consumidores, aunque en el mediano y largo plazo éste se verá forzado a retroceder debido a una mayor aversión de parte de los empresarios a invertir bajo este contexto de mano de obra más cara.

En definitiva, si la suba es superior a lo que el mercado determine el impacto va a ser negativo.

MIGUEL BEIN
(Economista)


Para determinar esta influencia existe un cálculo sencillo: hay gente que va a ganar más a costa de una reducción en el ingreso de otros.

Teniendo en cuenta no sólo este aumento, sino en su conjunto: la jubilación 10%, el salario mínimo y el aumento a los estatales, pueden calcularse dos efectos.
El efecto directo indica un posible aumento del PBI de 0,4%, mientras que el efecto ampliado por el multiplicador del consumo, es decir, sumado ahora los efectos indirectos en la economía, llevaría a un alza de entre 0,6% y 0,7% del Producto. No de 1% como anuncian algunos economistas.

Hay algo que es bastante claro en cualquier análisis y es que no se puede pensar en que pueda elevarse en $ 100 cada tres meses el salario ya que esta suba toca a sectores que no tienen la misma capacidad de respuesta para afrontar estos pagos.

Sin embargo, la Argentina no está en una zona en la que no se pueda pagar $ 50 en forma generalizada a todos los sectores.

ORLANDO FERRERES
(Economista)


Ante todo debe destacarse que este aumento no afecta a demasiadas personas, sino tan sólo a 1% del total de la población. Si se toma únicamente este proporción es evidente que no va a afectar al consumo. Sin embargo, cabe esperar que este aumento en el salario mínimo eleve la escala de sueldos beneficiando también a los sectores medios.

No se pueden subir más los salarios dada la completa utilización de la capacidad instalada de la economía.
En tanto, el aumento de salarios genere una mejora en la demanda, ante la falta de respuesta de la oferta, sólo estaremos frente a un aumento de la inflación.

Considero correcta la forma en que
el ministro Roberto Lavagna ha aumentado hasta ahora el salario, mediante pequeños ajustes, lo que no genera presión en la demanda y posterior suba de precios. Por lo tanto, es deseable que el ministro no cambie esta línea a fin de evitar cambios abruptos que generen expectativas de inflación.

La clave es producir, ya que la producción es la que genera el salario. No se puede crear riqueza mediante aumentos salariales.

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