El fin de semana pasado contadores de Parmalat hicieron una exhaustiva auditoría en la planta que tiene la empresa italiana en las afueras de Chascomús, así informó una fuente de esa ciudad. Según circuló en la localidad bonaerense, sería el primer paso para la venta, alquiler o cierre de la fábrica incorporada en la transacción por la que compraron Gándara, y en la que se elaboran el dulce de leche de esa marca y «frescos» (yogures, quesos untables, etc.). Fuentes de la empresa volvieron a negar la posibilidad de un cierre o venta, pero en el mercado viene circulando de manera insistente la versión de que Parmalat concentraría toda su producción -al menos hasta que repunta el consumo local-en su megaplanta de Pilar. En Chascomús trabajan unas 300 personas, sobre un total-empresa cercano a los 1.200.
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