28 de noviembre 2002 - 00:00

Peligroso impuesto al plazo fijo

El gobierno porteño tiene previsto implementar tres medidas impositivas polémicas, que se comenzarán a debatir en la Legislatura local mañana.

A la anunciada duplicación de la alícuota de Ingresos Brutos para las empresas que fabriquen sus productos fuera de la Capital Federal, pero los comercialicen en ella, se agrega ahora la rebaja de ese mismo tributo a los supermercados porteños que se quiere implementar en el nuevo Código Fiscal.

El tercer cambio en impuestos será la imposición de una tasa de 3% sobre los intereses de cuentas corrientes, cajas de ahorro y plazos fijos de las sociedades comerciales, ya afectadas por la recesión.

El año pasado, el gobierno de Aníbal Ibarra elevó la alícuota de Ingresos Brutos que pagaban los supermercados, la llevó a 3,7%. El incremento pasó inadvertido en las góndolas, ya que, juntamente con su aplicación, los precios variaron por la salida de la convertibilidad. Ahora se trata de bajar esa tasa a 2,5%, exclusivamente en el rubro alimentos.

Esa rebaja será para los grandes supermercados de más de 1.500 metros cuadrados de superficie.

Los supermercados medianos, entonces, pagarían una tasa de 2,5% a cambio de la que tributan de 3%, mientras que los chicos o almacenes quedan con la alícuota actual de 1,5%.

• Divisiones

El debate legislativo arrancará el viernes con la visita del secretario de Hacienda, Miguel Pesce a la comisión del área que preside Laura Moresi. Los bloques están muy divididos y mantienen pendiente la aprobación de una ley que permita al gobierno de la ciudad renegociar su deuda pública en bonos Tango, para salir del default selectivo. A ese debate se deberá agregar la modificación de las exenciones de un artículo del Código fiscal porteño, para eliminar de ese renglón a las sociedades comerciales que no pagan sobre los intereses de sus depósitos en cuentas bancarias y plazos fijos. La medida resulta inoportuna cuando está volviendo la confianza en los bancos y las empresas esperan una recuperación, lo que podría provocar que los depósitos terminen en entidades a las que no les alcance la medida. El impuesto en cambio no se aplicará a personas físicas.

Por otra parte, entre las modificaciones al Código Fiscal, se unifica la alícuota del rubro construcción con la de sus actividades anexas. En un acuerdo con la Cámara del sector, la alícuota de 1,5% que tributa la construcción pasa a 2%; lo mismo que la de las ramas relacionadas que están gravadas con 3 por ciento.

Ibarra cuenta con cuatro legisladores propios y una docena de radicales que le responden, lo que no es suficiente para la aprobación del paquete de leyes que requiere le sancionen antes de fin de año: la renegociación de la deuda, el pacto fiscal con la Nación (si logra consensuarlo con Roberto Lavagna), la ley fiscal y el presupuesto 2003.

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