El petróleo continuó ayer en baja en el mundo a menos de 43 dólares el barril, por lo que las retenciones a las exportaciones de crudo argentinas bajaron de 45% a 43%. Pero las petroleras recién podrán disfrutar estas menores cargas impositivas mañana, ya que cuando hacen la exportación deben declarar el embarque a la Aduana que toma como precio para calcular las retenciones el de 48 horas antes. Las petroleras tienen 30 días a partir de la declaración para hacer efectivo el embarque. En ese lapso, hacen «trading», es decir que negocian dónde colocar el producto declarado, lo que agrega más incertidumbre al negocio, ya que el precio del crudo tiene fuertes oscilaciones diarias. Si bien las retenciones aparecen como un mecanismo impositivo que acerca un importante dinero extra al Estado, están generando profundas distorsiones. Las petroleras tienen sus refinerías trabajando a 100% de su capacidad porque prefieren exportar combustibles livianos, particularmente naftas, que tienen una retención de 5%. Por eso hoy los embarques argentinos al mundo están compuestos por 65% de combustibles y 35% de petróleo, un porcentaje inversamente opuesto al de hace dos años.
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«Tememos que nos aumenten las retenciones a los combustibles», decía el directivo de una petrolera, pero «no tenemos otro camino».
Por otra parte, los planes para perforar dejaron de lado las zonas de riesgo y apuntan sólo a donde es seguro que hay petróleo y su extracción es a bajo costo. Las retenciones le quitaron al precio del crudo el capital para ir a explorar otros lugares que aumentarían las reservas del país que en poco tiempo caerán, como cayeron las de gas cuando se comenzaron a subsidiar los precios.
El otro perjuicio es la menor recaudación del Estado al impedir trasladar a los precios de los combustibles en las estaciones de servicio el nuevo precio del petróleo.
En Nueva York, al cierre de ayer los precios del WTI, el crudo de referencia en Estados Unidos y en la Argentina, perdió 90 centavos (-2,07%) al cerrar a 42,28 dólares, el nivel más bajo de agosto.
El llamado del clérigo radical chiita Moqtada al Sadr a un cese del fuego en Irak fue más fuerte que el temor por la amenaza de sabotear un oleoducto.
El mercado londinense estuvo cerrado ayer debido a un feriado en Gran Bretaña, por lo que el petróleo Brent de referencia en Europa no reflejó esta caída.
El titular de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Purnomo Yusgiantoro, dijo ayer que el cartel prevé subir sus niveles de producción porque estima que los altos precios continuarán. El precio del petróleo cayó 14 por ciento desde el récord de 49,40 dólares del pasado viernes 20 de agosto.
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