Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del grupo de los veinte países más desarrollados (G-20) coincidieron en que hay que adecuar el FMI, el Banco Mundial y las demás instituciones multilaterales a la situación actual del mundo.
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«Queremos que sean representativas del mundo tal cual es, no del mundo tal y como fue», declaró ayer el titular australiano de Hacienda, Peter Costello, en una rueda de prensa al final de dos días de debates en Melbourne, Australia. Este tipo de postura va en línea con los reclamos que también el gobierno argentino junto con el de otros países en vías de desarrollo viene efectuando para modificar el funcionamiento y la representatividad del Fondo y demás organismos.
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, y el presidente del BM, Paul Wolfowitz, participaron en el debate como observadores.
El G-20 nació en 1999 y lo forman la Argentina, Arabia Saudita, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, EE.UU., Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la UE.
Costello destacó el papel fundamental del FMI en mantener la estabilidad económica mundial, pero dijo que para el G-20 representa en la mayoría de los casos los intereses de un conjunto de países en el que vive menos de 15% de la humanidad.
En relación con la situación económica mundial, el G-20 se felicitó por el panorama que presenta, no sólo en Estados Unidos, Europa y Japón, sino también en economías emergentes como las de la Argentina, India, China e Indonesia.