El plazo fijo UVA es una alternativa de ahorro en pesos que ajusta el capital de acuerdo con la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), cuyo valor se actualiza mediante el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
El instrumento actualiza el capital según el CER y suma una tasa adicional. Es una opción para quienes buscan proteger sus ahorros del aumento de precios.
El valor de la UVA se actualiza diariamente según el CER, un indicador vinculado con la evolución de los precios.
El plazo fijo UVA es una alternativa de ahorro en pesos que ajusta el capital de acuerdo con la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), cuyo valor se actualiza mediante el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
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A diferencia de un depósito tradicional, el resultado final no queda definido únicamente por una tasa fija desde el principio. La variación de la UVA durante el período determina cuánto va a recibir el ahorrista al vencimiento.
El mecanismo se vuelve interesante cuando los ahorristas buscan instrumentos que acompañen el ritmo de los precios. El BCRA informa que la inflación mensual fue de 1,9% en junio y que la mediana de las expectativas del REM para los próximos 12 meses se ubicó en 21,8% a fines de julio. En ese contexto, la comparación entre una tasa fija y una inversión ajustada por inflación es fundamental antes de inmovilizar pesos.
Cuando una persona establece un plazo fijo UVA, deposita pesos que se convierten a una determinada cantidad de UVAs, según el valor vigente al momento de hacer la operación. Durante el período contratado, esa cantidad de unidades se mantiene y su equivalente en pesos cambia a medida que se actualiza el valor de la UVA.
Al llegar el vencimiento, el banco toma la cantidad de UVAs acumuladas y las convierte nuevamente a pesos. A ese resultado se le suma el interés establecido para el depósito. Entonces, el rendimiento está compuesto por la actualización vinculada con la inflación y una tasa adicional. En el caso de los depósitos UVA precancelables, la modalidad es diferente: si se mantiene la inversión hasta el vencimiento contractual, se aplica el ajuste por UVA y la tasa correspondiente. Si se retira antes, se considera la tasa fija de precancelación y no se aplica el ajuste por UVA.
La diferencia central entre ambas herramientas está en la forma en que se determina el rendimiento. En un plazo fijo tradicional, el banco fija una tasa nominal en pesos al momento de constituir la inversión. Si se pactan 30 días, por ejemplo, el ahorrista conoce la tasa correspondiente al período y cuánto recibe al vencimiento. En un plazo fijo UVA, la evolución de los precios tiene un impacto directo sobre el capital.
Si la inflación aumenta durante el período de permanencia, el valor de la UVA también incrementa y el monto final en pesos refleja esa variación. Esto hace que la comparación no deba hacerse solamente entre tasas. El plazo también marca una diferencia. El depósito tradicional puede constituirse desde 30 días, mientras que el BCRA establece un mínimo de 90 días para los plazos fijos UVA.
La liquidez es otro punto importante. El plazo fijo tradicional común no permite retirar el dinero antes del vencimiento. El UVA precancelable permite solicitar la cancelación anticipada después del período mínimo establecido. En esa situación, el ahorrista deja de recibir el ajuste por UVA y cobra la tasa fija de precancelación que pacta el banco.
Para constituir un plazo fijo UVA hay que tener una cuenta en pesos y elegir una entidad que ofrezca esta modalidad. El BCRA aclara que una persona puede realizar un plazo fijo incluso en un banco del que no sea cliente, siempre que tenga una cuenta en pesos desde la cual se debite el dinero. Los montos mínimos no son necesariamente iguales en todos los bancos. Cada entidad puede establecer un importe mínimo propio para constituir el depósito.
El BCRA señala que los depósitos en pesos cuentan con cobertura del seguro de garantía de depósitos hasta el monto establecido por la normativa vigente, aunque existen operaciones y condiciones que quedan excluidas. Por eso, antes de invertir una suma importante, conviene verificar las condiciones de la entidad y del producto elegido.