9 de julio 2008 - 00:00

"Política de gobierno con el campo es igual que en energía"

Cuando pocos hablaban de una situación energética delicada en la Argentina, ya en el año 2002, hubo quien visualizó el momento como «el inicio de una severa crisis». Entonces, Alejandro Albanese se animó a caracterizar la cuestión como «potencialmente explosiva» y ahora, asegura, «tiende a agravarse cada vez con más fuerza». Consultor privado e investigador del Instituto de Planeamiento Estratégico, es, además, titular del estudio de asesoramiento Bioenergías.

En diálogo con este diario, añadió inquietantes pronósticos.

Periodista: ¿Cuáles son las razones por las cuales se llegó al virtual colapso energético y qué debe hacerse para solucionarlo?

Alejandro Albanese: La razón fue claramente la falta de inversión, y esto fue recurrente porque la administración actual tiene una política muy clara, en materia de combustibles y energía en general, que es la de separar el precio doméstico del precio internacional.Habiendo subido fuertemente el precio externo, la importación del gas y fueloil o combustibles líquidos, tiene que ser subsidiada.

Directamente, no es rentable. Entonces, en los rubros que la Argentina requiere, la supuesta salida fue importar, por ejemplo, gasoil, por una cuestión técnica que excede y es previa al conflicto de ahora con el agro. Hay desabastecimiento simplemente porque no hay demasiado interés en vender. Para resolver la cuestión, es obvio que se necesita invertir fuertemente en el sector.

P.: ¿Cree que esa falta de inversión tiene que ver exclusivamente con la política de gobierno, o puede atribuirse a las condiciones generales del mercado internacional?

A.A.: Tiene que ver con la política actual. Las condicionesde mercado internacional están muy aptas para la inversión en la energía, sobre todo con el barril de petróleo de tipo WTI comercializándose a más de 130 dólares, lo que genera un enorme interés en conseguir energía de distintos tipos.

P.: ¿Por qué cree que en la Argentina no se piensa aún seriamente en la proyección de las energías alternativas?

A.A.: Hay que diferenciar lo que es mercado interno de lo que es exportación. En el mercado local, al ser el precio de la energía baja, no atrae al inversor; entonces, por lo general, no se desarrolló ningún tipo de energía ni alternativa ni no alternativa. Y en el mercado de exportación, en cambio, la energía alternativa del biodiésel en la Argentina se desarrolló bastante. Lo que ocurre es que en este país al que le va bien no dice nada por miedo a que le pongan un impuesto. Esto está bien a la vista.

P.: Dentro de las alternativas, ¿cuál asoma con más fuerza?

A.A.: El tema del etanol es una realidad. No es el futuro, sino el presente. Es más barato que la nafta, sin lugar a dudas, en condiciones de mercado razonables y sin subsidios. De hecho, se advierte que Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo por el etanol en el año 2005.

P.: Se trata de dos países adelantados respecto de la Argentina, mientras nosotros parecemos apostar a otro modelo, objetivamente basado en la importación de energía. A.A.: Sí, pero Estados Unidos mantiene uno de los derechos internacionales más fuertessobre el etanol, así que Brasil le vende muy poco porque el impuesto arancelario es casi 54 centavos de dólar el galón, o sea, prácticamente 30% del valor del producto.

P.: ¿Puede atribuirse el agotamiento de los recursos energéticos no renovables únicamente a la creciente demanda mundial, o considera que hay algún otro factor en juego, por ejemplo, de carácter especulativo?

A.A.: La especulación lo que hace es agrandar algo que ya existe. El barril estaba a 25 dólares hace unos pocos años, y en poco tiempo ha subido significativamente y lo seguirá haciendo. Entonces, hay un señor que piensa que si compra ahora lo va a poder vender más caro el año que viene.

P.: ¿Qué papel le asigna a la cuestión tarifaria en el eventual mejoramiento de la situación energética?

A.A.: El tema tarifario ha sido muy abandonado. Estuvieron mucho tiempo congeladas uno a uno cuando el peso estaba casi tres y medio. El gobierno estuvo mal en no modificarlas durante tantos años, aunque también estaría mal que las triplicara en un día.

P.: ¿La Argentina está aislada del resto mundo, también en materia energética? ¿Hay en ello exagerados componentes ideológicos?

A.A.: Sin lugar a dudas. Claramente, la política de este gobierno en el campo de la energía fue y es mucho más confrontativa con el capital privado que en otras áreas, casi a la par de lo que ocurre con el campo. Cabe agregar, sin embargo, que la mala relación con grandes empresas como Shell -por ejemplo-ya venía desde el gobierno de Duhalde. Claro que con Kirchner se agravó muy fuertemente.

Entrevista de Andrés Olivera

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