El país gestionará el levantamiento del arancel antidumping que impusieron los Estados Unidos a las importaciones de miel argentina y que provocaría una caída de 50% en las ventas. La reacción del gobierno la lograron los productores apícolas, tras una movilización que realizaron ayer frente a la Casa de Gobierno. Los apicultores fueron recibidos por el presidente Fernando de la Rúa, quien se comprometió a enviar una carta personal a su par estadounidense, George Bush, solicitándole la revisión de la medida «que forma parte de una lucha salvaje por los mercados del mundo», aseguró el primer mandatario.
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La marcha partió desde la sede de la Sociedad Argentina de Apicultores (SADA), en Rivadavia al 700, y en pocos minutos arribó a la Plaza de Mayo, en donde desplegaron carteles de protesta y colmenas pintadas de negro, representando «el luto que atraviesa el sector». Los productores marcharon con los tradicionales trajes que utilizan habitualmente para extraer miel y llevaban «ahumadores», con los que sedan a las abejas durante la zafra, que despedían un humo blanco y denso.
Ante la mirada atónita de los transeúntes del microcentro, más habituados a escuchar a los ya clásicos «redoblantes» que a ver una densa humareda sobre la tradicional plaza, los manifestantes le reclamaron al gobierno que intervenga ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, para que se dé marcha atrás con el incremento de los aranceles de importación.
«Con esta medida se muere la actividad», comentaba un productor de Cañuelas. La Argentina es el primer exportador mundial de miel y vende 95 por ciento de su producción, que suma 100 millones de dólares anuales, de la que Estados Unidos absorbe 50 por ciento.
«El producto es de excelente calidad y bajo precio, y representa una difícil competencia para los apicultores estadounidenses», señaló un productor de Entre Ríos. Estados Unidos inició un juicio por supuesta práctica de dumping (vender en el exterior por debajo del precio interno) y logró la aplicación de aranceles compensatorios de 49 a 63 por ciento contra la miel argentina.
El presidente De la Rúa conversó por casi 30 minutos con una delegación de representantes de la Sociedad Argentina de Apicultores, de la Cámara de Exportadores, de la Asociación de Fabricantes de Materiales, Máquinas e Insumos.
Los apicultores entregaron una nota, en la que solicitan la urgente intervención del gobierno nacional, y denunciaron que la aplicación de los aranceles antidumping «se funda en argumentos falaces» basada en una «investigación arbitraria y no representativa de la actividad en el país».
La caída de la actividad, que agrupa a unos 2 millones de apicultores, afectaría especialmente a las producciones regionales donde se perderían 50 mil puestos de trabajo con una disminución de 20% en la producción de los cultivos que requieren la polinización para optimizar sus rendimientos, aseguraron los manifestantes.
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