La Argentina no logra controlar las consecuencias internacionales del manejo de la crisis energética. A esta altura, es una realidad imposible de ocultar el conflicto con Chile por este tema. Los funcionarios de ese país reiteraron ya críticas públicas al gobierno de Néstor Kirchner por no haber hecho «el máximo esfuerzo». Ministros de Ricardo Lagos incluso hablan sobre la interna entre el ala política del gobierno argentino y Roberto Lavagna, que les habría dado la razón en privado. Para peor, ahora también Paraguay quiere revisar la política energética con la Argentina a partir de reformular el contrato por Yacyretá. Algo bueno: el 13 de abril Bolivia se comprometerá a exportar gas por cinco años, con lo que se asegura que por lo menos habrá combustible para abastecer el consumo interno.
La decisión que alteró las relaciones entre los dos países fue la del gobierno de Kirchner de reducir desde el pasado 1 de abril en 2,3 millones de metros cúbicos diarios sus exportaciones de gas a Chile, cuya generación eléctrica depende en 25,1 por ciento de ese combustible. Para
Dejá tu comentario