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8 de octubre 2002 - 00:00

Por efecto Lula, el dólar subió 3,2%

«Conseguimos la más extraordinaria victoria que un partido de izquierda logró en este continente.» La frase de Luiz Inácio Da Siva, Lula, alarmó ayer al mercado, que le respondió con una suba del dólar de 3,2%, un derrumbe de la Bolsa de 4,28%, un aumento del riesgo-país de 4,5% a 2.051 puntos y un fuerte retroceso de los títulos de la deuda externa en las plazas internacionales. El mercado vota con las cotizaciones. Lula no sólo no dio señales de quiénes lo acompañarán en su gestión en la parte económica, sino que, cuando tuvo que dar un nombre, fue el de Arminio Fraga para decir que no seguirá en el Banco Central si él es presidente. Fraga es en este momento el economista más prestigioso de Brasil por la forma en que manejó la política monetaria y cambiaria en plena crisis. Fraga, ayer, ante las declaraciones de Lula, tuvo que tomar medidas para frenar el dólar. Les quitó efectivo a los bancos para que no puedan comprar divisas. Se teme que hasta el 27 de octubre, cuando sea el ballottage, el país quede paralizado y tenso. Lula ayer se tuvo que mostrar más radical porque quiere captar el voto opositor aun a costa de la estabilidad del mercado. Con sus votantes asegurados para el segundo turno (le dieron más de 46% de los sufragios), Lula quiere sumar a los que votaron a sus derrotados que están más a la izquierda que él: Anthony Garotinho y Ciro Gomes. Por eso ayer en su discurso eligió a operadores, banqueros e inversores como sus enemigos. «El pueblo no está tan preocupado por el mercado. Es el gobierno el que debe calmar al mercado y yo no puedo nombrar mi equipo económico antes de ganar el ballottage», dijo el candidato del PT. A continuación agregó: «El mercado está muy, muy nervioso. Eso también le ocurrió a Tony Blair, nosotros lo vamos a calmar favoreciendo a quienes quieran ganar dinero a través de la producción y no de la especulación».

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Al día siguiente de las elecciones el mercado dio su veredicto: el dólar subió 3,17% a 3,735 reales y la Bolsa se derrumbó 4,18%.

En los mercados internacionales tampoco cayó bien el triunfo de Lula. Los títulos de la deuda externa tuvieron fuertes descensos. El C-bond, el bono brasileño más negociado y el referente de todos los títulos públicos, se cotizó a 53,6% de su valor nominal, con una caída de 2%. A todo esto el riesgo-país subió nada menos que 4,5% a 2.052 puntos básicos. En otras palabras, si Brasil quisiera tomar deuda a 10 años, debería pagar una tasa de interés de 20,52 puntos sobre la de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Como la serie a 10 años del Tesoro da una renta de 3,61% anual, la tasa para Brasil sería hoy de poco más de 24% en dólares. A esa tasa nadie presta, o sea que Brasil está afuera del mercado de capitales, lo que indica que muchos creen que el país puede ir a un default de su deuda. La deuda externa del gobierno de Brasil no es alta, apenas u$s 61.500 millones, pero las empresas privadas de ese país deben u$s 147 mil millones y necesitan de dólares para pagarla. Esto augura un futuro de dólar muy alto si el gobierno de Lula no genera confianza. De allí al default hay un paso.

Lula a su vez no ha hecho mucho para calmar al mercado. Por el contrario, no sólo no dio nombres de quienes lo acompañarán en su gestión económica, sino que cuando lo hizo fue para decir que Arminio Fraga no será su presidente del Banco Central. Fraga es hoy el economista de más prestigio de Brasil por cómo sobrellevó la corrida cambiaria y por la prudencia de manejo de la política monetaria en épocas turbulentas a partir del contagio de la crisis desde la Argentina.

Lula irritó más al mercado. Ayer dijo que no piensa dar ninguna definición sobre su equipo económico para calmar al mercado financiero. «El pueblo no está tan preocupado por el mercado. Es el gobierno el que debe calmar al mercado y yo no puedo nombrar mi equipo económico antes de ganar el ballottage», expresó.

«El mercado está muy, muy nervioso. Eso también le ocurrió a Tony Blair, nosotros lo vamos a calmar favoreciendo a quienes quieran ganar dinero a través de la producción y no de la especulación», dijo Lula Da Silva.

El mercado además tiene las presiones de los vencimientos de los títulos dolarizados que los inversores no quisieron renovar para que los vencimientos no se produzcan durante la gestión de Lula.

La próxima semana vencen u$s 3.600 millones en títulos dolarizados. Son títulos en reales que se indexan por el valor del dólar y dan además una sobretasa. Cuanto más alto el valor del dólar, más ganan los inversores.

Ayer el Banco Central no intentó, como había hecho el viernes, refinanciar esos papeles. El viernes el mercado pidió tasas de hasta 40% anual.

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