Este año, las economías de los principales socios comerciales de Argentina se recuperarían en línea con el PBI global (en torno al 6%). Ello conllevaría a un aumento en la demanda que, de la mano de la competitividad que presentan actualmente los precios argentinos, impulsará las ventas al exterior a lo largo del 2021. Así se desprende del informe realizado por la consultora Ecolatina, que destacó que “en paralelo los precios de los commodities agrícolas se están encareciendo, incrementando el valor de los cultivos y sus derivados”.
Por mayor demanda global, prevén suba en exportaciones
La recuperación de los principales socios comerciales y la competitividad de los precios, factores clave.
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“Como resultado, las exportaciones crecerán más de 15% en valores este año, recuperando prácticamente todo el terreno cedido en 2020 y aportando importantes divisas a las debilitadas arcas del Banco Central”, señaló la firma, que destacó que “la entrada de dólares suele tener efectos benéficos sobre la economía: la mayor oferta abarata al tipo de cambio, mejorando usualmente el salario real”. “Además, la acumulación de reservas permite suavizar las crisis y las expectativas de devaluación. Sin embargo, no todos los ingresos son iguales. Por caso, las inversiones financieras suelen ser más volátiles, en tanto las inversiones productivas necesitan ser rentables y poder girar utilidades a sus casas matrices. En cambio, las exportaciones son divisas genuinas, ya que no necesitan de repago”, agregó la consultora.
En un panorama de escasez de reservas netas, este escenario de mayores ingresos ayudaría a cancelar los vencimientos de deuda, intervenir en la cotización de los dólares paralelos y favorecer el poder de fuego del Banco Central. “La demanda mundial y el precio de los commodities serán aliados en este propósito. Para no contrarrestar estos efectos positivos, será importante que el tipo de cambio no se retrase sensiblemente, en virtud de no encarecer nuestra producción en relación con la de otros países. Aunque un dólar más barato mejora el poder de compra de los salarios (volviéndose una alternativa atractiva en años electorales), en un horizonte más largo deteriora nuestra inserción internacional y frena el crecimiento”, remarcó Ecolatina.
El volumen de envíos al exterior depende de dos grandes factores: “El precio de los productos argentinos en relación con el de sus competidores y el nivel de actividad de nuestros compradores.
Otro aspecto que destacó la consultora para interpretar cómo puede darse la demanda este año, es el de los precios internacionales: “Los productos argentinos no están particularmente baratos en relación con nuestra historia, pero tampoco caros: es decir, cerca del promedio. Acortando el período de análisis, los resultados mejoran: en materia cambiaria, somos mucho más competitivos que entre 2012 y 2018”.



