Postergan la firma del acuerdo
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Tiene que ver con algunas discusiones pendientes (ayer le tocó al congelamiento del gasto) pero, sobre todo, a la voluntad de someter al gobierno a una exhibición prolongada de dureza frente a un coro de mandatarios que pide por más salud, educación y seguridad.
El cuadro lo trazó temprano Carlos Ruckauf cuando dijo «ellos gobiernan para Wall Street y nosotros les tenemos que recordar que hay argentinos»; esa manera de clasificar a los grupos fijó un carril que los gobernadores del peronismo, en especial los que tienen alguna aspiración presidencial para el 2003, transitan a gusto.
Si Chrystian Colombo y José Luis Machinea tenían pensado que ayer se suscribiría el acuerdo (amenazaron con establecer uno con los representantes de la Alianza, para presionar al resto), la aparición de nuevas objeciones demoró las decisiones.
El principal argumento que utilizaron los gobernadores para esgrimir resistencias a los ajustes fue que «desde ahora al 2005 le estaremos cediendo a la Nación $ 9.730 millones si la economía crece a 2,5%». En el gobierno responden que las provincias forman el único sector que no se restringió en sus ingresos respecto del año pasado. Sobre esa plataforma discursiva se sigue la pulseada.
Esto haría pensar en que el colegio de gobernadores suscribirá el pacto pero nadie estaba convencido ayer de que eso pudiera ocurrir hoy. El peronismo provincial se reunirá en Santa Cruz viernes y sábado.



