8 de noviembre 2002 - 00:00

Pou: aún es posible un sistema que no estafe a ahorristas

El rol futuro del Banco Central fue debatido ayer por tres personas que pasaron por el sillón de la presidencia de la institución: Aldo Pignanelli (actual titular), Pedro Pou (entre 1996 y 1999) y Javier González Fraga (1990). Aunque todos coincidieron en la necesidad de respetar a rajatabla la independencia del poder político, al mismo tiempo discreparon sobre el rol de prestamista de última instancia.

Pignanelli defendió la posibilidad de que el Central asista al sistema financiero con redescuentos en caso de necesidades de liquidez, pero Pou se mostró con una opinión tajante en contra: «En la Argentina no puede permitirse al BCRA que actúe como prestamista de última instancia. Ese rol debe recaer en el sector privado».


Por su parte, González Fraga opinó que el Central «debe reservarse cierta capacidad para emitir, pero con un rol acotado». El economista explicó que «no puede ser todo blanco o negro» y recordó que la imposibilidad de auxiliar a entidades durante la convertibilidad «se violó en 2001, cuando tanto bancos públicos como privados recibieron auxilio financiero del BCRA».

Las presentaciones se realizaron durante un encuentro que reunió a más de 300 banqueros en un hotel céntrico. No hubo debate, pero sí la posibilidad de cotejar las distintas propuestas que sostienen tres de los últimos titulares del BCRA.

Justamente, la posibilidad de que el Central actúe como prestamista de última instancia es uno de los puntos centrales sobre la política monetaria futura. Esta función implica que puede salir a auxiliar a bancos con problemas de liquidez, a través de redescuentos. También la posibilidad de emitir moneda, en caso de ser necesario.Estas son algunas de las principales definiciones que dejaron los tres panelistas:

ALDO PIGNANELLI


• En la agenda mínima para el futuro que tiene el Banco Central está mantener la flotación del tipo de cambio y liberar los movimientos de capitales.

También es prioritario establecer un ancla monetaria y asegurar la independencia total de la institución, sin que esto implique falta de coordinación con la política económica.

• Desde junio, la salida de depósitos del sistema financiero se revirtió. Entre agosto y octubre, los depósitos privados aumentaron $ 3.500 millones.

Para que el sistema financiero sea viable, es fundamental asegurar la seguridad jurídica.
 
PEDRO POU

• Es absurdo creer que todos los problemas del sector financiero están resueltos. Sólo volvieron a los bancos unos cientos de millones, pero se fugaron más de u$s 25.000 millones en poco más de un año.

Para recuperar al sector bancario, es fundamental efectivizar en forma inmediata las compensaciones, como pesificación asimétrica, la desindexación de créditos y los amparos.

• Según algunos cálculos, el patrimonio neto de la banca es negativo en $ 7.500 millones. Para cubrir este bache, es fundamental obtener asistencia financiera de los organismos multilaterales.

No comparto la idea de una banca offshore. No acepto la idea de que sea imposible para la Argentina tener un sistema financiero que no estafe a los ahorristas.

• Para el nuevo sistema financiero, es fundamental asegurar que no se afectarán más los medios de pago, como sucedió con el «corralito». Para ello, es fundamental que se fijen encajes muy elevados.

Los bancos también podrán captar inversiones de plazo, bajo estrictos requisitos de capital. Habría una legislación especial que permitiría al Banco Central reprogramar la totalidad de estas inversiones a plazo si se produce una corrida superior a 50% del total.

JAVIER GONZALEZ FRAGA

• Si hubiese existido algún esquema de control de capitales, probablemente no hubiéramos sufrido un colapso bancario al abandonar la convertibilidad.

Durante la década del '90, los préstamos al sector productivo prácticamente no aumentaron. Es inviable un país que no tiene crédito para las empresas.

• Los tipos de cambio fijo en general desembocan en crisis bancarias. Nunca se sale a tiempo.

•plain El sistema cambiario debe ser flotante y libre.Actualmente, no tenemos un esquema libre, pero puede justificarse en forma momentánea por una situación de emergencia.

• Hubo un cambio en las reglas internacionales que debemos tener en cuenta. El FMI ya no es el financista de mercados emergentes como antes. Ahora ya no está más cómodo con ese rol.

Dejá tu comentario

Te puede interesar