A los funcionarios de la secretaría de Comercio Interior les preocupa la evolución de los precios de los alimentos, que parece seguir un curso propio divergente del índice general de la inflación. En abril el precio de los alimentos subió 3,2% aunque el IPC nacional lo hizo 1,5%. En base a ello, a lo largo de mayo, la titular del organismo, Paula Español, diseñó una fuerte estrategia para contrarrestar la tendencia. Por otro lado, el 30 de este mes vence el programa de Precios Máximos y no se puede descartar que el Gobierno se vea obligado a ampliarlo por otro mes más.
Preocupa marcha del precio de los alimentos
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Español convocó el viernes pasado a los referentes de las organizaciones de defensa del consumidor en un encuentro por el sistema Zoom. La idea fue informar sobre el estado de situación y sobre las acciones que está llevando a cabo la dependencia. La conclusión es que el problema se focaliza en los comercios de proximidad. En el último reporte realizado por el Centro de Estudio para la Producción (CEP) que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo se señala que solo el 30% del consumo minorista se canaliza a través de las grandes cadenas y allí la evolución de la inflación estaría mas controlada. El otro indicador que tiene la Secretaría de Comercio es el de los Precios Cuidados, un programa que pone a disposición del público vía internet la oferta de los supermercados a nivel nacional, que se actualiza diariamente. De acuerdo con el CEP, en ese segmento, la inflación de alimentos y bebidas creció apenas 1% el mes pasado. En definitiva, si bien los Precios Máximos funcionan en las grandes cadenas y sirven de referencia, no es tan así en el 70% del consumo minorista.
Tampoco el programa funciona para los productos frescos, las verduras, las frutas y las carnes. Allí hay problemas de logística y atomización de las cadenas. Además hay productos con estacionalidad, que también dificultan el control. De modo que la Secretaría de Comercio decidió impulsar la identificación de mercados concentradores, grandes avícolas y frigoríficos para articular lo que se denomina el Compromiso Social de Abastecimiento, para acercar precios accesibles a los consumidores. La idea es fiscalizar las cadenas desde estos centros para evitar que se vayan cargando incrementos de precios de más. En acuerdo con los operadores del Mercado Central, se busca una oferta para una docena de productos a nivel mayorista, con un listado de precios sugeridos para las verdulerías. Para ello, se requirió la intervención de los intendentes de los partidos del Gran Buenos Aires. Español procura reiterar el compromiso en ciudades del interior. Para los frigoríficos se estableció también un régimen informativo, para brindar un marco de referencia para los minoristas.
Según datos oficiales, hasta el 25 de mayo se habían llevado a cabo 13.000 inspecciones en locales comerciales, con 150 clausuras preventivas. Todo en el marco de controles del programa de Precios Máximos, que obliga a vender unos 2300 productos a valores del 6 de marzo pasado. El programa se renovó sin cambios hasta el 30 de junio. En el Ministerio de la Producción afirman que la definición sobre una posible nueva prórroga será en los días previos a su vencimiento, en función del contexto económico del momento. No se descarta que haya que ampliarlo aunque también habrá que enfrentar las presiones de las empresas proveedoras. Para la renovación del programa este mes no estuvieron de acuerdo. Pidieron renegociar los valores por empresa, pero el Gobierno les dio la espalda y avanzó sin tomar en cuenta los pedidos.




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