4 de septiembre 2008 - 00:00

Preocupación en el Central por la legalidad del pago

La cancelación de la deuda con el Club de París insumiría un monto menor al anunciado el martes por la presidente Cristina de Kirchner. Los u$s 6.706 millones «fue un monto de máxima, pero incluye intereses que aún no vencieron y que no se deberían pagar», señalaron desde el Ministerio de Economía.

Técnicos del Palacio de Hacienda y del Banco Central comenzaron ayer con las reuniones para poner en marcha el operativo de pago, que será más complejo que el realizado al FMI.

Una de las cuestiones en discusión tiene que ver con el monto exacto del pago. Otra está vinculada con la forma en que el Central será compensado por la Tesorería (se supone que con un bono similar al que entregó al pagarse la deuda con el Fondo). Y una cuestión adicional tiene que ver con las dudas por la aplicación del decreto de 2005 luego ratificado por el Congreso que permite pagar con «reservas excedentes».

Mientras el gobierno avanza con las cuestiones técnicas para implementar el pago, habrá que esperar la reunión formal del directorio del Club de París para definir el monto. El reclamo lógico de la Argentina es que no corresponde hacer frente a los intereses que surgen de la deuda aún por vencer. Sí, en cambio, se pagarán intereses y punitorios por lo ya vencido.

El ajuste de la deuda, sin embargo, no sería demasiado significativo, ya que resta menos de un tercio de los u$s 6.700 millones por vencer. El resto ya está en default. La diferencia respecto al pago del Fondo es que en aquella oportunidad el país cumplía con normalidad sus compromisos con este organismo, no así en el caso del Club de París. Por lo tanto, los países miembro están en condiciones de reclamar el pago de capital e intereses, como si toda la deuda estuviera en default.

  • Buenas condiciones

    «Como estamos pagando todo en efectivo, suponemos que estamos en buenas condiciones para negociar este punto y no cubrir los intereses por el capital que formalmente no venció», se esperanzaban ayer en el Palacio de Hacienda. El inconveniente, en todo caso, es que los acreedores deben resolver siempre por unanimidad.

    En el Central comenzaron a estudiar de qué manera tendrán que proceder a la cancelación de la deuda, ya que en realidad se trata de 188 créditos bajo el paraguas del Club de París. Pero se estima, en principio, que sería necesaria una sola transacción y luego la institución se encargaría de distribuir los fondos a las tesorerías de cada uno de los países acreedores.

    En cuanto al aspecto legal, existen distintos puntos de vista según se trata de la Casa Rosada o del equipo económico. Mientras que en el gobiernoaseguran que «está todo bien» con el decreto actual, desde el palacio de Hacienda y el Banco Central plantearon sus dudas, ya que en ningún lado consta que el Club de París pueda ser considerado como un «organismo financiero internacional». Se trata de la única figura admitida en el decreto aprobado en 2005 para darles otro destino a las reservas que respaldar la base monetaria. Es más, en la Web del Club de París debe ser considerado como una «no institución», sino como un lugar donde se discute «de manera informal» cuestiones relacionadas con la deuda.

    Pero en la Casa Rosada sostienen que como todos los países que lo integran se comprometen a negociar las deudas bajo ese paraguas, entonces sí tiene el estatus de un organismo internacional. Es un tema delicado, ya que una interpretación errónea podría dar lugar a futuros juicios en un tema tan delicado como la utilización de reservas. Por eso, el presidente del BCRA, Martín Redrado, quiere tomar todos los recaudos porque será él quien operativamente debe dar la orden del pago.
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