El aumento de los precios de la indumentaria ante la inminente aparición de la temporada otoño-invierno ya genera fuerte preocupación en el Ministerio de Economía por el alza de precios que se producirá. Este incremento impactaría de manera significativa en la inflación de marzo, que estacionalmente presenta un fuerte salto tanto por la indumentaria como por el inicio de las clases.
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El contraste será muy grande a fin de mes, ya que las liquidaciones de verano convivirán con los precios de la nueva colección. Esto permitirá observar las diferencias significativas entre las ofertas vigentes y las prendas recién llegadas.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, ya mantuvo encuentros con algunos de los representantes del sector textil, y el presidente Néstor Kirchner se reunió el último viernes con el vicepresidente de la UIA, Ignacio de Mendiguren, para discutir sobre los mejores mecanismos para evitar subas exageradas de los precios. La conclusión no fue demasiado alentadora: es un sector muy atomizado, con una complicada cadena de valor, que dificulta la firma de un acuerdo para asegurar la estabilidad de precios. Héctor Kolodny, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, le adelantó a Miceli que los precios de fábrica de las nuevas prendas llegaron con un incremento cercano a 8,5% respecto del año pasado. Claro que ahora falta que remarque el comerciante y aquí el impacto puede ser mucho más importante.
La inflación de febrero pareceestar bajo control y desde el Palacio de Hacienda ya adelantaron que se ubicará por debajode 1%. Pero resulta aún difícil predecir qué puede suceder en marzo. Entre los motivos que aduceel comercio minorista para justificar la remarcación que se viene -y que no estaría por debajo de 15% respecto de los valores del año pasado-figuran los aumentos de salarios pactados en convenios colectivos para el sector y la suba de tarifas (como luz y gas para usuarios mayoristas). Pero tal vez el componente que más pesa sea el de los alquileres, que ya están en dólares en niveles similares o superiores respecto de los vigentes en la convertibilidad. Esto se da tanto en shopping como en algunas de las principales avenidas comerciales.