Científicos detectaron azúcar en las profundidades de la galaxia

Por primera vez, investigadores hallaron un glúcido flotando por el cosmos. Este hito aporta asombrosos indicios sobre cómo pudo comenzar el desarrollo biológico terrestre.

Los científicos descubrieron el azúcar espacial. 

Los científicos descubrieron el azúcar espacial. 

Un equipo de investigadores logró un hito histórico al detectar, por primera vez, azúcar auténtica en el espacio interestelar. Este descubrimiento, publicado en la revista Nature Astronomy, ofrece pistas clave sobre el origen de la vida en la Tierra y su posible desarrollo en otros rincones del cosmos.

Durante décadas, la presencia de estos compuestos en el planeta fue un gran enigma científico. Aunque los azúcares son indispensables para el desarrollo biológico, los investigadores no lograban recrear su formación en los laboratorios bajo condiciones primitivas. Si bien se sospechaba que estas moléculas habían llegado a la Tierra joven a bordo de asteroides y cometas, el lugar exacto donde se originaron inicialmente seguía siendo un misterio absoluto.

El hallazgo de eritrulosa en el medio interestelar.

El hallazgo de eritrulosa en el medio interestelar.

Radiotelescopios detectan azúcar en el centro de la Vía Láctea

Para resolver este interrogante, la astroquímica Izaskun Jiménez-Serra y sus colaboradores del Centro de Astrobiología de España dirigieron su atención hacia el medio interestelar, esa inmensa acumulación de gas y polvo que separa a las estrellas. A pesar de sus condiciones extremas, esta región funciona como una gigantesca fábrica química natural donde ya se habían descubierto otros componentes básicos de la vida.

Utilizando dos potentes radiotelescopios para observar el centro de la Vía Láctea, el equipo analizó las señales de radio únicas que emiten las moléculas al girar en el espacio. Al comparar estas frecuencias con patrones de laboratorio, identificaron eritrulosa, un azúcar de cuatro carbonos presente en frutas terrestres como las frambuesas.

El hallazgo pasó por rigurosas verificaciones para descartar cualquier error de medición, convenciendo plenamente a expertos externos como Brett McGuire del MIT y Yoshihiro Furukawa de la Universidad de Tohoku. Los resultados demuestran que el azúcar puede formarse de manera natural en el espacio profundo incluso antes de que existan planetas o estrellas. Se estima que la Tierra primitiva pudo haber recibido entre medio millón y cincuenta millones de toneladas de esta sustancia, lo que facilitó la aparición del material genético necesario para la vida.

Asimismo, la confirmación de que estos ingredientes se crean en el medio interestelar eleva la probabilidad de que la biología se desarrolle en otros sistemas solares. De manera intrigante, los científicos no hallaron una versión más simple de este azúcar, lo que ahora desafía las teorías químicas actuales y abre nuevas preguntas sobre el comportamiento del universo.

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