El camino formal para la aprobación del presupuesto nacional 2003 ya esta allanado en la Cámara de Diputados. El peronismo pidió una sesión especial para tratarlo el próximo miércoles y si bien el radicalismo firmó el dictamen en disidencia y otros partidos lo rechazaron, todos estarán en el recinto en ese momento para dar quórum y los dos tercios de votos necesarios para habilitar el tratamiento, ya que no se han cumplido los plazos legales desde la firma del despacho de comisión. Pero resta definir una serie de puntos que no quedaron debidamente ajustados en el dictamen firmado la semana próxima.
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Si bien el dictamen contempla la eliminación de la famosa partida contingente por $ 3.570 millones, que Roberto Lavagna quiso dejar como regalo al próximo gobierno para mejorar la disponibilidad de recursos, el cálculo final del déficit se conocerá una vez que terminen de introducirse cambios en el proyecto dentro de la votación en particular, un clásico de todos los años, y se ajusten las planillas y partidas que no fueron corregidas en la comisión.
El déficit original contemplado en el proyecto enviado por el gobierno se ubicaba en $ 3.904 millones, la eliminación de los $ 3.570 millones no significa necesariamente que ese déficit termine en unos $ 400 millones. Por lo pronto en la Comisión de Presupuesto y Hacienda no se reajustaron todas las planillas anexas reflejando el cambio en el monto total del gasto -algo por otra parte técnicamente imposible de hacer para el Congreso, ya que sólo el Ministerio de Economía cuenta con el sistema informático necesario-. Así únicamente se conocerán los números finales una vez que el proyecto sea tratado en particular, luego se convierta en ley en el Senado y finalmente Economía realice los ajustes. Mientras tanto se puede hablar de números cercanos, pero no definitivos. Todo esto gracias a que no se recuerda ningún caso en que el gasto total se haya disminuido en esa dimensión durante su tratamiento en el Congreso.
Otra de las curiosidades que tendrá la próxima sesión es que previo a la votación del presupuesto 2003, los diputados deberán sancionar un paquete impositivo destinado a financiar gastos. Como la Ley de Administración Financiera exige que el presupuesto se realice en base a ingresos existentes y leyes aprobadas, tanto los diputados como senadores deberán aprobar antes el «impuestazo» -esto si ocurrió en otras oportunidades-que el proyecto de presupuesto.