La Argentina comenzó a vivir un «boom minero» que seguirá por lo menos en los próximos cinco años. La explicación reside en la suba del precio internacional de los metales, la favorable geología de nuestro país y el régimen vigente de promoción de la actividad. En 2001, se realizaron inversiones en minería por u$s 142 millones, esa cifra trepó a u$s 1.400 millones este año y se estima que se superarán los 5.000 millones en los próximos tres años.
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Esta fue la conclusión a que arribaron representantes de las empresas del sector en un seminario organizado por la consultora KPMG. En el mismo evento surgió que «se viene un proceso de picos importantes de precios, aunque vale decir que después de épocas de bonanza, hay que prever épocas de mala racha». También se evaluó que el único aspecto preocupante es el denominado «extremismo ambiental».
«La garantía de la estabilidad jugó el rol de condición necesaria para atraer inversiones extranjeras a radicarse en la Argentina», afirmó Ricardo Fisch, miembro de la entidad convocante. Entre las medidas que operan como estímulos significativos, destacó especialmente la estabilidad por 30 años en materia tributaria, arancelaria y cambiaria, «que fue respetada por todos los gobiernos y estuvo a salvo de los cambios de las reglas de juego protagonizados por el Estado».
Otros beneficios
También mencionó como beneficiosas la doble deducción de inversiones de exploración y la amortización acelerada de inversiones en infraestructura y equipamiento para el Impuesto a las Ganancias, la exención de aranceles aduaneros para la importación de bienes de capital y la devolución del IVA.
Hernán Celorrio, de Brons & Salas, indicó que «el tema ecológico es el más serio que afronta la actividad porque muchas veces parte de ideas y conceptos genéricos e infundados». Añadió que «las empresas deben desarrollar programas para tener situaciones ambientales razonables».
Entre los programas reseñados en la jornada estuvieron:
La producción de 2,4 millones de toneladas de potasio por año a partir desde 2009 en el sur de Mendoza, con lo que la Argentina se convertiría en el quinto productor del mineral en el mundo. El proyecto, que demanda una inversión de u$s 900 millones, tiene como objetivo proveer potasio a Brasil, el mayor importador del mundo.
El proyecto de la llamada mina Barrick Veladero en San Juan tiene una producción de alrededor de 12 millones de onzas de oro.