Prevén rápida mejora de Wall Street
La mayor parte de los analistas de inversiones tomó con tranquilidad la caída superior a 7% que sufrió Wall Street en la reapertura de las negociaciones. La baja fue atribuida, fundamentalmente, al efecto de empresas puntualmente afectadas por los atentados de la semana pasada, como líneas aéreas y aseguradoras. Se espera que el mercado llegue pronto a un punto de inflexión para comenzar una recuperación. La reducción de tasas será fundamental para conseguir ese objetivo. En cuanto a mercados latinoamericanos, ahora se está mirando con mayor incertidumbre a Brasil, con su pesada carga de vencimientos, que a la Argentina.
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Periodista: ¿Qué evaluación puede efectuar de la reapertura de operaciones en Wall Street?
Walter Molano: Estoy satisfecho con lo que se vio en la rueda. El Dow cayó 7%, pero hay que tener en cuenta dos cuestiones que compensan. Fue un logro muy importante haber podido abrir la operatoria, seis días después de un desastre como el ocurrido. Lo otro es que el nivel de volumen fue espectacular. Eso quiere decir que si bien hubo quienes vendieron también había muchos compradores, viéndolo como una oportunidad.
P.: ¿El derrumbe fue generalizado?
P.: ¿Esta fuerte caída continuará en los próximos días o el mercado tenderá a tranquilizarse?
W.M.: Vamos a llegar pronto a un punto de inflexión. Esta caída es igual a la que vimos en el mercado europeo desde el martes. Un dato interesante es que se registró un desplome en la apertura y, a partir de ahí, una evolución mucho más lenta a la baja. El recorte de las tasas será un factor muy importante, ya que le dará apoyo adicional a los mercados.
P.: ¿La caída de intereses de los TBonds puede acelerar la búsqueda de activos de riesgo por parte de los inversores?
W.M.: Sin duda. Con el correr de la semanas, la gente comenzará primero comprando bonos corporativos, de alta calidad, pero en búsqueda de rendimientos un poco más interesantes. Lo que se notó en las últimas semanas es mucho interés por títulos de corto plazo, utilizados como refugio y oportunidades de arbitraje. Pero no tardará mucho para que se vuelquen a acciones.
Impulso impresionante
W.M.: No creo que suceda esto en los Estados Unidos. Los u$s 40.000 millones que aprobó el Congreso para gasto en armamento y la reconstrucción de Nueva York le dará un impulso impresionante a la economía. Entre fines de este año y principios del que viene espero que se produzca la reactivación. En el corto plazo, el factor negativo es que se paró la economía totalmente por una semana y hay que hacerla arrancar nuevamente. Todavía hay mucho temor por el tema del ataque y el turismo se ha parado.
P.: ¿Cómo siguió la evolución de los mercados latinoamericanos?
W.M.: Hubo poco volumen de operaciones. Estábamos todos esperando qué ocurría en los Estados Unidos. No se registraron operaciones en búsqueda de la gran oportunidad ni gente liquidando posiciones por pánico. Al final de la semana veremos más actividad. Lo que hubo de cambio de precios no fue significativo.
P.: Sin embargo, se registró un aumento significativo del riesgo-país en los emergentes, según la medición del JP Morgan?
W.M.: Pero se explica más por la mejora de los títulos estadounidenses que por la caída de bonos emergentes. Lo cierto es que se registraron pocas operaciones. Un problema es que muchas instituciones que fijaban precios de bonos desaparecieron en el ataque.
P.: ¿Coincide con las preocupaciones de otros analistas sobre la situación de Brasil?
W.M.: De hecho, estoy más preocupado por Brasil y Chile que por la Argentina. Chile tiene gran exposición a Asia, y creo que este continente va a sufrir, debido a una reducción del comercio con los Estados Unidos. En el caso de Brasil, tiene muchas obligaciones internas y externas por financiar, con un déficit de 5% de la cuenta corriente. Por otra parte, no lo favorecerá el hecho de no alinearse tanto a los Estados Unidos como la Argentina. Es un mundo nuevo y a Washington le preocupa quiénes son sus socios y aliados. El resto son enemigos.




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