El efecto de los giros de fondos para este destino queda claro al analizar la evolución de las cifras mes a mes. En enero se enviaron a las provincias desde esa cuenta fiscal unos $ 3.943 millones, en febrero fueron $ 3.751 millones, en marzo $ 4.007 millones, en abril $ 4.131 millones y en mayo (mes donde hay estacionalmente un alza en el ingreso de recursos y, como consecuencia, en los envíos a coparticipar) unos $ 5.240 millones.
Sería en noviembre y en diciembre cuando la cuenta baje, ubicándose cerca de los $ 4.000 millones.
Según Economía, sólo suspendiendo anuncios de obras y el lanzamiento de proyectos nuevos, la cuenta bajaría a esos niveles. Hacia adelante, fundamentalmente en el primersemestre de 2006, la idea es mantenerlo por debajo de los $ 4.500 millones. Obviamente, se espera otro incremento más cerca de las elecciones presidenciales de 2007.
Desde el Palacio de Hacienda se defiende esta política con el argumento de que los incrementos de este ejercicio en cuanto a las transferencias fueron cubiertos totalmente por el abultado superávit fiscal que en el año llegará a más de $ 18.500 millones.
Se asegura además que se trata de una cuenta flexible, ya que si bien se incrementó en más de $ 1.000 millones mensuales, de la misma manera puede reducirse en el caso de urgencias fiscales.
Finalmente, el tercer argumento de defensa oficial, es que los dineros fueron destinados al pago de obras públicas, fundamentalmente viales y de energía, con lo cual habrían contribuido, además de acercar votos, para incrementar el ritmo de crecimiento industrial.
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