Aguas de Barcelona (Agbar), empresa que posee 25% del capital de Aguas Argentinas, dejó en evidencia este fin de semana las dificultades que se están planteando con el gobierno de Néstor Kirchner para renegociar el contrato de la privatizada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según el diario «El País», el director general de Agbar, Angel Simón, dijo que «si la tarifa no sube, es imposible hacer un gran esfuerzo inversor para mejorar el suministro». Añadió que «si las tarifas no suben ni siquiera al ritmo de la inflación, como ha llegado a plantear el gobierno, la situación de la empresa dificulta la posibilidad de acometer los proyectos necesarios».
Aguas Argentinas firmó en mayo un acta transitoria con el gobierno, por la cual se comprometió a unos 220 millones de pesos de inversión, pero no se acordó ajuste de tarifas. El acta vence el 31 de diciembre, y todavía no hay conversaciones serias para la renegociación definitiva.
La empresa habría presentado distintos escenarios, pero todos basados en un aumento de tarifas para 2005 y un aporte del Estado, ya sea en forma directa o a través de rebajas de impuestos, para concretar el plan de saneamiento y expansión que espera el gobierno.
Dejá tu comentario