Las automotrices nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) alertaron ayer sobre la diferencia de costos con Brasil, que llega a 30 por ciento. Un auto que en la Argentina tiene un precio al consumidor de 15.630 pesos sale de fábrica con un costo de 9.040 pesos (entre 20% y 30% superior al nivel de Brasil). El resto corresponde al margen del concesionario, IVA (valor agregado), otros impuestos y costos de flete, seguro y registro.
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En ese sentido, el titular de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), Cristiano Rattazzi, aseguró ayer que «en este sistema hiperregulado que se armó hace dos años, donde producir era casi un circo, las terminales no se han ido a Brasil. Sólo lo hicieron los autopartistas, que en las condiciones actuales tendrían que evaluar su retorno a la Argentina».
Rattazzi elogió las últimas medidas económicas implementadas por el ministro Domingo Cavallo, pues consideró que gracias a ellas «se revirtió una situación que era francamente caótica». «Las medidas son correctas. Si en el sector automotor logramos costos competitivos, podremos bajar las brechas grandes que en esta materia existen con otros mercados, como el brasileño» dijo.
En el marco de la presentación de un informe sectorial realizado por la consultora Booz Allen, Rattazzi aseguró que durante el mes en curso, ADEFA estará en condiciones de evaluar el impacto de estas medidas sobre el sector.
En realidad, la presentación del informe correspondió a una versión «light» del entregado al ministro Domingo Cavallo, que fue adelantado por este diario. En el original, las terminales advertían que de no recuperarse las ventas se podrían ir del país entre 3 y 4 terminales. Ese, entre otros puntos, no fue entregado ayer a la prensa como una señal al gobierno de apoyo a las últimas medidas implementadas. Hay que tener en cuenta que desde la presentación de este trabajo al ministro Cavallo, en mayo pasado, las terminales recibieron respuesta a la mayor parte de sus reclamos a través del plan reactivante lanzado para el sector.
• Se quedan
Por ese motivo, Rattazzi fue categórico al señalar que las diez terminales que están radicadas en la Argentina «se van a quedar aquí, pues pensamos en un país que funciona. La recesión no va a quedarse para siempre, pues eso no se refleja en las variables macroeconómicas».
No obstante, el presidente de FIAT Auto afirmó que, en la actualidad, «no hay ningún proyecto de inversión» de las terminales, pero remarcó que «esto puede cambiar en el mediano plazo».
Durante la presentación del informe, Jorge Forteza --ejecutivo de Booz Allen-resaltó que el mercado automotor argentino «es pequeño en términos globales, está en el límite de la viabilidad para producir localmente y sólo adquiere relevancia estratégica dentro del Mercosur».
El documento lleva por título «La industria automotriz en la Argentina: estado de situación y escenarios de desarrollo futuro».
En ese trabajo se advierte que todas las terminales «están reviendo su posición en aquellos países donde se fabrican menos de 500 mil unidades anuales», como la Argentina.
En tal sentido, el informe señaló que la recuperación de la actividad automotriz argentina se basa en tres pilares: mercado interno, Mercosur y exportaciones extra zona.
A la vez, menciona como factores que perjudican el desarrollo de la industria los «bajos niveles de productividad y baja especialización de la producción, las diferencias sustanciales de costos en insumos críticos dentro del Mercosur y los elevados aportes patronales», entre otros.
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