5 de julio 2001 - 00:00

Prometen ajuste por u$s 1.600 millones para destrabar dinero para provincias

Prometen ajuste por u$s 1.600 millones para destrabar dinero para provincias
El gobierno nacional y las provincias acordaron ayer hacer un ajuste de u$s 1.600 millones del gasto público de los estados y acceder así a financiamiento de deudas por parte del sector privado. Ayer por la noche continuaban las reuniones con los bancos privados para destrabar créditos cercanos a los u$s 350 millones que permitirán a las provincias hacer frente al pago de sueldos de este mes y del medio aguinaldo.

La mitad del ajuste (o sea u$s 800 millones) impactará este año y la otra mitad pasará al primer semestre del próximo. Del recorte de u$s 800 millones que deberá producirse hasta fin de año, u$s 500 millones corresponden a la provincia de Buenos Aires.

Luego del aporte inicial de la banca privada, la intención del gobierno es conseguir en total u$s 1.100 millones de la banca privada para destinar a las provincias. Pero las conversaciones van para largo.

El viceministro de Economía, Daniel Marx, señaló a este diario al finalizar la maratón de reuniones que mantuvo durante todo el día que «existía incertidumbre en los mercados en relación con las altas necesidades financieras de las provincias. Con este ajuste, bajamos en forma significativa el financiamiento que necesitan hasta fin de año».

La parte más severa del ajuste le toca a la provincia de Buenos Aires, que tendrá que rebajar su nivel de gasto en u$s 1.000 millones, una cifra que representa casi 9% de sus erogaciones anuales. Por su parte, la Nación ajustará u$s 300 millones y las 11 provincias que están dentro del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial otro tanto.

• Sorpresa

Como el gasto consolidado Nación-provincias alcanza los u$s 97.500 millones, el ajuste llegaría a 1,6% del Presupuesto.

Los gobernadores y técnicos provinciales que participaron en las negociaciones manifestaron su sorpresa por
«el casi nulo esfuerzo de la Nación en acompañar la baja de gasto comprometida por las provincias».

Para avanzar con el financiamiento al Fondo Fiduciario, los bancos privados exigieron en las negociaciones una estricta auditoría sobre los compromisos asumidos. Fue el gobernador de la provincia de Buenos Aires,
Carlos Ruckauf, el que delineó un sistema de «monitoreo efectivo» de la rebaja del gasto en el distrito, que se implementará a través de un sistema de controles y auditorías periódicas a cargo del gobierno nacional.

«Hemos convenido que dada la restricción de créditos para las provincias y la Nación se haga un esfuerzo de reducir entre 3 y 5 por ciento el nivel de gastos para no tener que recurrir a financiamiento adicional»,
explicó el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, en conferencia de prensa.

«Hay que generar un esfuerzo adicional del orden de los u$s 1.000 millones para encuadrar a la provincia de Buenos Aires dentro del fondo fiduciario»,
agregó.

Ayer, el Banco de la Nación Argentina le giró u$s 40 millones a la provincia para que cumpla con el pago de sueldos de junio, según confirmaron fuentes del Ministerio de Economía (ver aparte).

Por ahora, los bancos privados que aceptaron participar en el crédito son los de siempre: Francés, Río y Galicia. En una segunda etapa podrían agregarse otras instituciones, pero una vez que comience a aplicarse la rebaja efectiva del gasto.

Con las 11 provincias que integran el Fondo Fiduciario se alcanzó un acuerdo distinto. El gobierno sólo pagará la mitad de lo que les correspondería recibir hasta fin de año, incluyendo los montos atrasados hasta ahora. En total se trata de u$s 900 millones, pero sólo serán girados u$s 450 millones.

El resto del dinero deberá ser cubierto por los distintos distritos a través de dos mecanismos:
la reducción del gasto anunciada (u$s 300 millones) y la emisión de bonos para documentar las deudas de cada provincia con los proveedores.

Las provincias que integran el Fondo Fiduciario son Tierra del Fuego, Chubut, Neuquén, San Juan, Jujuy, Formosa, Misiones, Tucumán, Chaco, Catamarca y Río Negro. Para algunas el ajuste será más complicado que otras. Por ejemplo, tanto Tucumán como Tierra del Fuego tienen situaciones más desahogadas, pero Chaco y Río Negro no tienen margen para el ajuste.

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