Durante los últimos años la industria del acero de Estados Unidos estuvo sometida a presiones al caer el ritmo económico junto con una creciente corriente de importaciones a bajo costo.
Esa situación, dice Fitch, «ha producido reclamos cada vez más grandes por parte de los productores siderúrgicos estadounidenses, que aseveran que las acerías extranjeras han estado apelando a prácticas comerciales desleales, vendiendo su acero en los Estados Unidos a precios extremadamente bajos».
Dejá tu comentario