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13 de octubre 2006 - 00:00

Quilmes vendió planta y tres marcas a grupo de Eurnekian

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Ernesto Gutiérrez
Ernesto Gutiérrez, CEO de Aeropuertos Argentina 2000, es desde ayer flamante miembro del reducido club de fabricantes de cerveza en la Argentina: el empresario fue el ganador de la puja por tres marcas y una planta fabril de Quilmes que ésta se vio forzada a vender como condición para que se aprobara su absorción por la brasileña AmBev.

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La sociedad, denominada Inversora Cervecera SA (ICSA), que preside Gutiérrez, compró las marcas Bieckert, Imperial y Palermo, que serán elaboradas en la planta de Luján (también adquirida ayer) construida por la brasileña Brahma/AmBev.

Según fuentes del mercado, el monto a pagar rondaría los u$s 80 millones, fundamentalmente por la planta de Luján, sin dudas una de las más modernas y eficientes del país. La misma tiene capacidad para producir tres millones de hectolitros por año, lo que debería otorgarle una enorme capacidad ociosa: las tres marcas compradas por ICSA venden en conjunto 1 millón de hl/año, lo que les da una participación de mercado levemente superior a 6%., y una facturación anual de u$s 25 millones. Por su parte, Quilmes tiene hoy 73% de «share» y factura por año cerca de u$s 300 millones.

Un trascendido indica que hasta tanto sus marcas (más alguna internacional que Gutiérrez estaría gestionando incorporar a su paleta de productos) lleguen a absorber la producción de Luján, el excedente se usará para surtir a terceros, entre los que se contarían cadenas de supermercados que lanzarían marcas propias y hasta la principal «incumbente», que con la llegada del verano podría requerir algún proveedor externo para satisfacer la demanda.

Es que, siempre de acuerdo con trascendidos, el convenio de compraventa incluiría una cláusula por la que ICSA se compromete a convertirse en proveedor de cerveza de Quilmes/Brahma, al menos hasta que ésta complete la ampliación de su planta de Tucumán, anunciada por su CEO Agustín García Mansilla hace dos semanas, y que estará lista en 2008. Esto, obviamente, le daría al menos un año a ICSA para agrandar su porción en el mercado y le garantizaría un ingreso inicial importante.

  • Bendición

    Cabe preguntarse entonces si se trata de una mera coincidencia que la venta de estos activos se concrete semanas antes del inicio de la temporada de mayor consumo de cerveza. Sea o no una casualidad, que el «closing» de la venta haya llegado en octubre/noviembre es poco menos que una bendición para ICSA y también un alivio para Quilmes, que tendrá garantizada la provisión en los calurosos meses siguientes. En la pelea Gutiérrez debió enfrentarse básicamente con la mexicana FEMSA, licenciataria del sistema Coca-Cola para buena parte del continente (incluida la mayor parte del mercado argentino). Este grupo tiene en su país marcas de cerveza como Tecatey Sol, que se cuentan entrelas más populares de México, y de ningún modo preveía convertirse en un proveedor de Quilmes, a diferencia de ICSA.

    Según el trascendido, habría sido ése el elemento que inclinó la balanza a favor de Gutiérrez, pero no el único: desde el gobierno se veía con mejores ojos que fuera un grupo nacional el que asumiera la operación de las marcas y de la planta de Luján, dado que había sido otro grupo nacional -el que conformaban las familias Bemberg/ Miguens y DeGanay- el que había vendido a los brasileños, a su vez luego absorbidos por la belga Interbrew.

    Esto, supuestamente, debería de algún modo garantizar que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), el organismo oficial al que fue girada la operación, la apruebe.

  • Verificación

    En realidad, y a diferencia de otras compraventas de empresas, ésta no presenta demasiadas dificultades: la CNDC sólo deberá verificar que ICSA no está presente ya en el mercado cervecero, condición indispensable para poder pujar por esos activos.

    Entre los inversores que agrupó Gutiérrez para esta operación se cuenta Eduardo Eurnekian, su «jefe» en Aeropuertos Argentina 2000, que habría aportado un porcentaje del monto necesario para la compra, así como algunos fondos de inversión. La financiación para la operación provendrá de un «mix» de dinero de los socios y créditos que aportarán los bancos Citi y UBS.

    Gutiérrez, según trascendió, ya habría conformado un nutrido grupo de expertos en un negocio al que él recién llega; la versión indica que habría incorporado a ex ejecutivos y técnicos de Quilmes, Isenbeck, Bavaria ( Colombia), Brahma y CCU, entre otras. ICSA empezará a operar con unos 200 empleados. Será al día siguiente de la aprobación que deberá expedir la CNDC.
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