24 de febrero 2005 - 00:00

Reacción de Chile por cortes

Los chilenos se enojaron con el ministro Julio De Vido, a raíz de su promesa a la Unión Industrial Argentina (reproducida en exclusiva ayer por este diario), en el sentido de que, en caso de producirse dificultades en el suministro energético el próximo invierno, «la variable de ajuste será la provisión a Chile». Ayer, la Cancillería del país vecino expresó su malestar a sus pares argentinos, cuando faltan menos de tres semanas para la visita a Santiago del presidente Néstor Kirchner. Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores trasandino indica que el canciller en funciones, Cristán Barros, convocó al embajador argentino, Jorge Abihaggle, con el fin de «expresar, en nombre del gobierno de Chile, su malestar a raíz de declaraciones emitidas por el ministro de Planificación e Inversión Pública de ese país, Julio De Vido». En realidad, no se trató de «declaraciones» del ministro, sino de una conversación informal con representantes de la industria, y la que tuvo acceso Ambito Financiero. La nota fue ampliamente reproducida en la víspera en todos los medios trasandinos. De todos modos, la Cancillería chilena insistió en que «entiende que estas declaraciones no corresponden a una decisión del gobierno de la República Argentina».

Por su parte, Ricardo Lagos, presidente de Chile, aseguró al respecto que, en caso de que la Argentina vuelva a practicar recortes sobre sus envíos de gas, «están las medidas tomadas» para evitar que esas reducciones afecten el suministro eléctrico. «El país tiene una política energética definida y, tal como lo dijo ayer el vicepresidente de la república ( Nicolás Eyzaguirre), es muy claro en el sentido de que no habrá racionamiento eléctrico», sostuvo Lagos.

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