San Pablo (EFE) - Brasil necesita hacer inversiones millonarias en el sector eléctrico y reducir la burocracia en las concesiones de nuevos proyectos energéticos para no frenar el desarrollo del país, advirtieron ayer especialistas del área.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estamos viendo pasar el tren del desarrollo alrededor del mundo y muchos países están creciendo a un ritmo mayor que Brasil», consideró el presidente de la Asociación Brasileña de Infraestructura e Industrias de Base, Paulo Godoy, en un seminario titulado «Brasil Energía» realizado ayer en San Pablo.
Según Godoy, el sector eléctrico brasileño necesita anualmente inversiones del orden de los 15.000 millones de reales (unos 5.576 millones de dólares) para garantizarla oferta de energía, pero por diversas razones, que van desde las trabas burocráticas hasta la alta carga tributaria, los recursos no llegan con la fluidez necesaria.
El experto destacó que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) invirtió el año pasado 6.000 millones de reales (cerca de 2.230 millones de dólares) en el sector, pero, dijo, hay que crear las condiciones para atraer inversiones del exterior, como las que llegaron en los años '90 con la privatización de las áreas de generación y distribución.
«El sector eléctrico está ante el desafío de retomar las inversiones», expresó Godoy, quien agregó que para eso hay que ofrecer seguridad y rentabilidad a quienes traen su dinero al país.
Los participantes del foro coincidieron en que la generación de energía eléctrica es uno de los tradicionales «cuellos de botella» que aumentan el llamado «costo Brasil» y limitan el crecimiento del país.
Por su parte, el director del Departamento de Infraestructura de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo, Saturnino da Silva, señaló por qué Brasil no dispone de la capacidad eléctrica necesaria para llegar a ser la sexta economía del mundo en 2015, como anhela el gobierno.
Dejá tu comentario