El gobierno británico de Tony Blair lleva a cabo una política de «laissez-faire» ante la reestructuración de la empresa automovilística, sobre todo, respecto de las leyes de protección social, lo que facilita el cierre de plantas, según Hair Nair, director del área de operaciones europeas de la estadounidense Tenneco Automotive.
Así, la decisión de la empresa Ford de cerrar su planta de producción de automóviles Jaguar en Coventry, en el centro de Inglaterra, precederá a nuevos cierres en el sector, sostiene Nair, cuya empresa provee de componentes a las principales compañías mundiales.
El año pasado, Tenneco cerró su fábrica en Birmingham y trasladó sus operaciones a Francia y España.
Empresas como Ford, Dagenham, General Motors y Luton ya han llevado a cabo deslocalizaciones de plantas en el Reino Unido. «El gobierno debería asegurarse de que las compañías no actúan como en el siglo XIX si quiere estar a la altura del mercado en el siglo XXI», afirma el secretario de T&G.
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