27 de marzo 2002 - 00:00

Remes a Duhalde: "Si pensás emitir, me voy"

Jorge Remes, más su segundo Jorge Todesca, en lugar de explicarle a Eduardo Duhalde lo que pasaba con el dólar -que en las casas de cambio había tocado 4 pesos-, en Olivos se presentó con una lista de demandas y cierta gallardía en el planteo. Luego, como siempre, se desinfla en el diálogo con el Presidente, como éste mismo afirma, «ya que a Jorge lo conozco de memoria, como si fuera mi compañero de paddle, siempre sé dónde se va a colocar». Aun así, Duhalde debió comprometerse a tres puntos reclamados por el dueto económico:

no emitir,

• no aumento salarial,
y
 
sacar rápido la revisión de la Ley de Quiebras y la de «subversión económica».

Con tono mesurado, habitual en el ministro, pero con cierta firmeza, Remes y Todesca (casi una novedad en su visión económica) le plantearon al Presidente: «Nosotros estamos convencidos de este plan y seguimos adelante. Pero, si vos pensás en emitir en algún momento, te queremos decir que nosotros no te vamos a acompañar». Casi con asombro, el mandatario respondió: « Yo les he dicho, y me mantengo, en que no vamos a emitir. Olvídense de otras cosas».

En verdad, los dos economistas habían concurrido por el contaminado ambiente del dólar y debido a la presión que empezaron a ejercer radicales y justicialistas. Unos, reclamando políticas activas y fijación del tipo de cambio -además de proponer economistas propios a la Administración, como Juan Sourrouille- y, otros, advirtiendo por la falta de medicamentos y alimentos, también por el riesgo de inflación que advertían y la necesidad de recomponer salarios. Junto a estas demandas de los socios de Duhalde en el Parlamento, a esa hora, también se tejían las versiones de diferencias insalvables entre Remes y Mario Blejer, y la construcción de un nuevo plan económico que suponía volver a la convertibilidad (3 a 1) más una reforma financiera y otra fiscal (aunque Duhalde desestimó este rumoreo ante los invitados, ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, debió negarlo públicamente).

• Impreciso

Remes esbozó un par de ideas delante de Duhalde, como si estuviera ensayando una salida todavía imprecisa. Habló de «banda cambiaria», es decir, de pautar las intervenciones del Central cuando el dólar toque un piso y un techo. Se mostró angustiado el ministro con los problemas «de caja» que devienen de una caída importante de recaudación y le explicó a su jefe la idea de implantar retenciones móviles a las exportaciones, variables según se comporte el tipo de cambio.

El Presidente volvió sobre su mayor obsesión, la depresión prolongada que se verifica en la economía argentina. Insinuó que si no se corregía ese problema jamás se recobrarían ingresos impositivos y preguntó si no había alguna «
solución para el 'corralito'». Remes suspiró y le confesó que está estudiando alguna forma de flexibilización de ese «cepo», que permita liberar recursos del público, aunque éstos se limiten a los de las cajas de ahorro y cuentas corrientes.

Después de ese breve e impreciso examen, los dos economistas volvieron con su propio pliego de exigencias y le recordaron a Duhalde lo conversado en Monterrey sobre la necesidad de modificar las leyes de Quiebras y de «subversión económica». «
Lo de las leyes vamos a sacarlo este fin de semana», prometió Duhalde, convencido tal vez porque el ministro demanda urgencia -hasta ahora poco atendida por el mandatario- debido a que el lunes aterriza una misión técnica del FMI para discutir cuestiones fiscales, anticipatorias de la llegada de Anoop Singh unos días más tarde. Lo de los roces con Blejer son ciertos, pero más bien propios del ejercicio de la función: en lo sustancial están de acuerdo. Para el paladar de Duhalde, Remes no arriesgó números pero sí le notificó que la divisa norteamericana no seguiría trepando por el corte de los redescuentos bancarios y la obligación de liquidar exportaciones 24 horas después de haberse realizado la venta.

Por último, también se habló sobre el goteo perpetuo del «corralito» de los plazos fijos y
el reclamo, también urgente, de muchos bancos para bloquearlo. Algunos afirman que aguantan más de diez días, sobre todo entidades extranjeras. Aunque Economía todavía evalúa la creación de bonos (tipo plan BONEX) como forma de liberalizarlo y de que los bancos asuman responsabilidad vendiendo cartera a sus casas matrices, se entendió que la semana próxima podría mediar una acordada de la Corte Suprema que, al menos por un tiempo, despejara esta incierta situación. Sobre esto, Duhalde -que también encargó otros instrumentos del Ejecutivo- no prometió seguridad y fecha, apenas reconoció que « se está trabajando».

Dejá tu comentario

Te puede interesar