Postal de la crisis en irónico mensaje que circuló entre
inversores: dudas y reflexiones que deja el funcionamiento
de Wall Street.
Tras la estrepitosa caída de Bear Stearns, los resultados dados a conocer por dos de los principales bancos de inversión norteamericanos, Goldman Sachs y Lehman Brothers, llevaron algo de tranquilidad (al menos por un día) a los mercados. Los beneficios fueron muy inferiores a los del primer trimestre de 2007, pero superaron las expectativas de los analistas, lo que hizo subir significativamente el valor de los respectivos papeles.
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Lo más impresionante fue lo sucedido con Lehman. Este banco de inversión, que tiene una estructura de negocios muy parecida a la del malogrado Bear Stearns, había caído el lunes casi 20%. Pero ayer recuperó todo lo perdido e incluso más, al aumentar nada menos que 46,43%. Goldman -la banca de inversión más grande de los Estados Unidos- también tuvo un fuerte rebote y terminó 16,3% arriba. La acción del Citi, que también venía muy golpeado, ganó 11,22% y ya cotiza por encima de los u$s 20.
El índice de acciones financieras reflejó en parte esta euforia por el sector que se desató entre los inversores, con una suba de 5,8%. En el mercado creen que aún hay más pérdidas por ser anunciadas por parte de los principales bancos, pero no son pocos los que creen que los precios llegaron a niveles demasiado bajos.
Los mercados esperan ahora con nerviosismo la publicación de nuevos resultados en el sector financiero estadounidense: hoy será el turno de Morgan Stanley, el segundo banco de inversión más grande del país.
Precisión
Estas recuperaciones alentaron primero las ganancias de las Bolsas europeas, que subieron más de 3% en promedio, y luego la fuerte suba de Wall Street.
El director de Goldman Sachs, Lloy Blankfein, precisó que la ganancia de 1.470 millones de dólares en el primer trimestre del ejercicio fue cerca de 50% inferior a la de igual lapso de 2007.
Las condiciones del mercado, justificó Blankfein, son especialmente duras.
Con todo, la crisis que afecta a los mercados crediticios de todo el mundo golpeó a Goldman Sachs menos de lo previsto: el trimestre cerrado en febrero dejó amortizaciones por unos u$s 3.100 millones, por debajo de lo que auguraban los analistas.
En tanto, el beneficio de Lehman Brothers cayó en el primer trimestre del año fiscal concluido en febrero, en casi 60%, hasta u$s 465 millones.
Según se informó, aunque la crisis crediticia obligó al banco a amortizar de nuevo unos u$s 1.800 millones, el grupo ganó por acción 0,81 de dólar.
En el mismo período del año pasado, Lehman Brothers obtuvo 1,96 dólar por acción, y en el año fiscal concluido el banco había registrado beneficios récord. Tras el rescate de su competidor Bear Stearns, que se vio amenazado por la bancarrota, Lehman Brothers destacó que no tiene problema alguno de liquidez.
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