25 de julio 2002 - 00:00

Resurge el crédito pero caro: tasas llegan a 150%

Resurge el crédito pero caro: tasas llegan a 150%
Todavía subsisten varias financieras «nuevas» y «prestamistas» que ofrecen dinero en pesos, bonos y hasta en dólares para quien lo necesite. El problema es que las tasas de interés impuestas (18% para dólares, hasta 150% para pesos y hasta 116,16% para títulos provinciales), los topes de los montos y los tiempos a financiar convierten estos préstamos en una opción riesgosa.

Pero, a pesar de las exigencias, hay público que los solicita y todo un mercado que se moviliza en torno de este negocio, que muchos consideraron «extinguido».

¿Quiénes piden un crédito hoy?
En general, endeudados a los que les cuesta más barato saldar con un particular que afrontar el pago del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), o bien endeudados de niveles medios y bajos. También ahorristas que salieron del «corralito» -por caso con la venta de su plazo fijo-y, en lugar de refugiarse en el dólar, prefieren comprar un inmueble o un automóvil y necesitan un plus menor a 30% para cerrar la operación.

Las PyMEs, no obstante, disminuyeron visiblemente el pedido de préstamos. Un representante de la Cooperativa Concred dijo que «no se están trabajando como antes los créditos con cartera de valores de PyMEs. Hoy, por caso, las PyMEs proveedoras prefieren que los pagos sean al contado».

• En una mesa de dinero a la que tuvo acceso este diario, se cobraban por créditos en pesos tasas efectivas anuales de interés que iban de 90% a 150%.

Los prestamistas se dividen en dos grupos. Quienes otorgan créditos en pesos no lo hacen en dólares y viceversa.

Los primeros especulan con que las tasas de interés van a compensar la suba del dólar a lo largo de 12 meses, que es el plazo máximo que Ambito Financiero pudo ratificar en el mercado.

Otro dato importante es que no otorgan más que el equivalente a un sueldo o sueldo y medio del solicitante, restringiendo así las pérdidas de una devaluación más fuerte que la calculada.

«Se pide de $ 1.000 a $ 4.000. Hay pocos casos de $ 10.000 o más», indicó un agente de la crediticia Grupo Mar.

Este tipo de préstamo no lleva ninguna cláusula indexatoria adicional de las cuotas, que son a lo largo del tiempo a financiar, fijas y en pesos. «Las tasas se manejan a partir de un índice que publica el Banco Central. No se está otorgando más de un sueldo y medio, y en pesos. Los créditos dirigidos y los disponibles de las tarjetas de crédito también dependen del sueldo. La mayoría de los solicitantes es de estrato medio y bajo», recalcó la encargada de Marketing de una financiera ubicada en el microcentro. En estos casos, las tasas no superan 100% anual.

«Preferimos prestar a las PyMEs y endeudados porque en nuestros cálculos de riesgo nos conviene, aunque el banco nos otorgue mejores intereses, y porque cobramos en plazos más cortos», explicó Norberto, desde su oficina ubicada en la calle Florida al 700. En algunas mesas de préstamo (las más caras), se cobra por un préstamo de $ 10 mil hasta 12,5% mensual más, también en pesos, por supuesto. Cuando se culmina el pago del crédito en efectivo (al cabo de un año), el tomador habrá pagado cerca de $ 15 mil más de lo que solicitó.

•Variaciones

Igualmente, las tasas varían bastante y en el caso citado se tomó un máximo, que proviene del mercado informal, donde se llega al extremo de pedir sólo la titularidad de un automóvil para préstamos con tasas exorbitantes. Quienes proponen tasas efectivas de interés anual superiores a 120% es porque evidentemente sus cálculos sobre el dólar futuro son menos optimistas y porque de lo contrario optarían por invertir directamente el dinero en un banco.

• Entre los nuevos prestamistas de bonos, puede citarse el caso de la tienda de indumentaria C&A, que inauguró un «retiro fácil» de bonos (patacones, Lecor o LECOP) con la tarjeta propia. Por el préstamo de 50 bonos, el sistema exige $ 5 y 9,68% de interés mensual. La tasa propuesta implica que, si la devolución debe realizarse en el mes, el tomador habrá pagado 19,68% más, es decir $ 59,84, y al cabo de un año, 126,16% más de lo que solicitó.

• Quienes prestan en dólares cobran tasas inferiores, obviamente. Pero el tomador es el perjudicado en este caso, si el dólar se dispara. «No otorgamos más de 30% del bien o servicio que el tomador va a adquirir o de la deuda que tiene que saldar porque financiar un monto mayor es exponer al deudor a que no pueda cancelar su obligación», aseguró Beatriz desde una empresa de inversión e inmuebles.

Para obtener un crédito en dólares, hay que soportar un interés mensual de 1,5% o anual de 18% en promedio. Hay quienes ofrecen intereses más bajos, pero no logran ser inferiores a 1% mensual y 12% anual. Las tasas son bajas debido a que los precios de los inmuebles cayeron en dólares y volverán a subir, por lo tanto el dador del préstamo se arma de una garantía real que se valuará en el tiempo. Los plazos también son los de la era de la convertibilidad: se puede financiar hasta en 120 meses, en cuotas fijas. Pero, «no hay quien se arriesgue a tanto», aseguró otro prestamista.

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