El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ordenó retirar del mercado 65.000 toneladas de carne vacuna, después de determinar que un frigorífico californiano había introducido en la cadena alimentaria ganado en condiciones sanitarias deficientes. El secretario de Agricultura, Ed Schafer, informó que el frigorífico Westland/Hallmark Meat Packing Company había faenado ganado «no apto para consumo humano». Esa carne vacuna fue vendida a escuelas, depósitos de alimentos para emergencias y reservas indígenas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Schaefer señaló que el frigorífico californiano había violado las medidas de protección contra «enfermedades de origen vacuno» sacrificando ganado no ambulatorio.
Las leyes estadounidenses prohíben utilizar este tipo de animales por el peligro de que presenten encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como el mal de la «vaca loca», las bacterias Escherichia coli o salmonella, u otros factores patógenos.
La medida adoptada por la Secretaría de Agricultura (USDA) involucra todos los productos elaborados por el frigorífico desde el 1 de febrero de 2006.
El caso estalló después de difundirse hace unos días un video de la ONG Human Society que mostraba a trabajadores del frigorífico golpeando y aplicando choques eléctricos a vacas postradas para obligarlas a movilizarse. Wayne Pacelle, presidente de Human Society, calificó de «decisión prudente» la medida, pero instó a la vez al gobierno federal a «asumir su responsabilidad de asegurar la integridad del alimento y a la vez el tratamiento humano de los animales en todos los frigoríficos».
Disposiciones violadas
Schafer declaró que era «extremadamente improbable» que estos animales constituyeran un riesgo de transmitir el mal de la «vaca loca», pero que el retiro de la carne era necesario porque la planta había violado las disposiciones federales sobre alimentos.
Dos ex empleados del Westland/Hallmark fueron acusados el viernes por crueldad contra animales por la Fiscalía de San Bernardino (California) y paralelamente la empresa frigorífica paralizó de modo voluntario sus operaciones durante la investigación del caso.
El presidente de Westland/Hallmark, Steve Mendell, declaró que su compañía había sido supervisada por «muchos años» por un veterinario del Departamento de Agricultura y que estaba «horrorizado» por las imágenes del video.
El retiro de las 65.000 toneladas es el mayor de la historia de Estados Unidos, cuadruplicando las 15.900 toneladas retiradas en 1999, el caso de mayor volumen hasta ahora.
Dejá tu comentario