20 de febrero 2002 - 00:00

Ristorante "fashion" ya no reabrirá más

La crisis sigue devorándose a todo lo que se le pone adelante, y el sector de los restoranes de lujo no escapa a la realidad del país. Así, el italoamericano Harry Cipriani cerró sus puertas en la calle Posadas, y sus dos cafeterías «Cipriani Dolce» cambiarán de dueño y de nombre.

A pocos metros de allí, el televisivo chef Massei abandonó su local en la recova de la Avenida 9 de Julio, que en las próximas semanas reabriría como «Piégari Parrilla», un anexo de la cantina fundada por el ex Cosa Nostra Carlos Piégari y Ada Fonre, y que funciona en la misma recova.

• Alquileres

En este sentido, el rumor que circula en la zona es que los operadores de locales gastronómicos en esa área que aún son medianamente exitosos estarían alquilando los restoranes que van quedando desiertos justamente para que no se «caiga» el área como centro de atracción. La dueña de los locales es PIASA (Plaza Intendente Alvear SA), concesionaria también de los estacionamientos subterráneos y de la estación de servicio.

Y siguiendo con las malas noticias, es cada vez más fuerte el rumor que anticipa «cierres en cadena» en la zona de Puerto Madero, una de las más afectadas por la desaparición del comensal «corporate», que cargaba sus almuerzos a la cuenta de gastos de la empresa para la que trabajaba.

Así, el cierre de Harry Cipriani y de Massei es apenas una muestra de la nueva tendencia de la gastronomía local ante la crisis: ya no parece haber muchos clientes dispuestos a (o en condiciones de) pagar $ 50/60 el cubierto.

Según fuentes del mercado, a Giusseppe Cipriani -hijo del fundador de la cadena Arrigo-los dueños del local, Alto Palermo Centros Comerciales (APSA), le habrían sugerido modificar tanto la carta como los precios, de modo de resultar más atractivo de cara a la nueva realidad del país.

En lugar de esto, el empresario habría aprovechado el fin de su contrato de locación con APSA para terminar con su incursión argentina, que se había iniciado cuando
Nicolás Maccarone era dueño del shopping Patio Bullrich -del que el local de Posadas es parte-, hoy en manos de la subsidiaria del grupo IRSA.

• Sucursales

Cipriani tiene varias sucursales en distintas ciudades del mundo, la más notable de las cuales está en Quinta Avenida y la calle 57, frente al Central Park de Nueva York. Maccarone era habitué de ese lugar al que concurre el «tout» Nueva York, y convenció a Cipriani de abrir una filial en Buenos Aires.

La familia italiana se asoció con el abogado local
Marcelo Open, que ahora se quedó con los dos locales de cafetería (uno en el mismo Patio Bull-rich, el otro en Paseo Alcorta, también de APSA); la versión indica que ambos pasarán a llamarse «Dolce Caffé», y Open (más un socio capitalista) estarían negociando con la gente de los shopping el perfil que tendrá el nuevo restorán que reemplazará a Harry Cipriani's. Giusseppe, en tanto, ya habría abandonado el país en forma definitiva.

• Habitués

En su corta presencia en la Recoleta, Cipriani se había convertido en el favorito de empresarios y operadores políticos. Uno de los habitués era Juan Navarro, que tiene sus oficinas a la vuelta de la esquina. También Franco Macri, Bernardo Neustadt, Amalia Lacroze de Fortabat, Jorge Asís y el intermediario futbolístico Gustavo Mascardi --en-tre muchos otros-solían ubicarse en sus mesas, demasiado cercanas entre sí como para mantener conversaciones reservadas.

También habían encarado un incipiente proyecto para fabricar pastas y «delicatessen» con la marca Cipriani, que nunca despegó. Lo mismo sucedió con la filial que abrieron en la localidad de
Pilar, que debió cerrar apenas un año y medio después de su inauguración.

Quienes pasen hoy por Posadas y Libertad podrán leer un cartel que promete la reapertura del restaurante el 1 de marzo, luego de «reformas». Esto es seguramente así; lo que no sucederá es la reapertura con la marca Cipriani.

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