Roque Fernández: así impone terror en todos los mercados
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Se acentúa el desacople: sigue la fortaleza en el frente financiero, pero crece la debilidad en la economía real
Con relación a la actualidad económica, Guidotti sentenció que «los números de deuda o de déficit fiscal que tiene la Argentina son perfectamente comparables con los que tienen otros países de la región, como Brasil y México».
«Por eso, da la impresión que la Argentina está atrapada por la desconfianza, y la pregunta es cómo se sale de esta situación, a la cual se llegó por los errores de la política», puntualizó. No obstante, consideró que la política económica «tiene que dar una señal más fuerte con respecto a la reducción del déficit fiscal».
En tanto, Jorge Avila opinó que Cavallo está «desbordado» y aplica políticas «obsoletas». Avila dijo que Cavallo está «en franca declinación», y consideró que los mercados desconfían de la Argentina por «el desastroso manejo de la política económica».
• Desorientado
«El ministro está muy desorientado desde el primer día que pisó el Ministerio, porque tiene una forma de pensar que es equivocada y obsoleta, pues responde a la forma en que el mundo funcionaba hace 50 años y por eso digo que está oxidado», dijo.
A su criterio, «el problema argentino es definitivamente político. Este país no tiene una conducción política y económica sólida y orientada».
En declaraciones radiales, Avila sostuvo que el titular del Palacio de Hacienda «propuso la destrucción de la convertibilidad, algo por lo cual había ganado un gran prestigio internacional, devaluando el peso el 15 de junio pasado» con la creación de un dólar diferencial para los exportadores.
«Debo admitir que sentí envidia por Cavallo, porque eliminó la hiperinflación, con una idea simple como la convertibilidad. Pero ahora, hace todo lo contrario», añadió. Según el economista, «la actitud de los mercados obedece a que quedaron escaldados después del desastroso manejo de la economía en este gobierno». Aseguró, además, que «nunca» habla con los inversores para pedirles que no inviertan en la Argentina, pero admitió: «Ojalá pudiera hacerlo, porque de esa forma ganaría unos pesos adicionales».



