ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

13 de marzo 2003 - 00:00

Saliendo del Default: La experiencia de los Gobiernos Locales en Argentina y Rusia

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Standard & Poor's analiza la probabilidad de que las entidades, incluyendo gobiernos locales y regionales, incumplan con sus obligaciones financieras en base a su capacidad y voluntad de honrar sus deudas. Independientemente de sus orígenes, las crisis económicas afectan la liquidez y a menudo incrementan los costos, lo cual afecta la capacidad de los gobiernos locales que emiten títulos para hacer frente a sus obligaciones. Cuando la necesidad de reorganizar la estructura presupuestaria se vuelve inevitable, la voluntad de pagar se vuelve un factor de calificación clave. Los gobiernos deben equilibrar muchos intereses al determinar qué cuentas pagar y cuáles diferir o con cuáles no cumplir. Al considerar dejar de cumplir con los pagos, los gobiernos locales evalúan temas tales como los costos a su reputación, las consecuencias de un incumplimiento selectivo con los inversores locales y no con los internacionales o viceversa, la capacidad de los mercados financieros internacionales para diferenciar entre emisores soberanos o subsoberanos regionales y la probabilidad de que esto suceda; en general, el impacto en un futuro acceso al mercado.

Aunque no existe una fórmula pre-establecida para responder a estas inquietudes, este artículo evalúa las respuestas de algunos gobiernos locales argentinos durante la reciente crisis económica y analiza si la experiencia de los gobiernos subsoberanos en Rusia puede brindar alguna señal de cómo y cuándo las ciudades y provincias argentinas retornarán a los mercados de capital internacionales. La comparación entre los gobiernos de Rusia y Argentina es relevante porque la Ciudad de Moscú, por ejemplo, emitió deuda internacional sólo dos años después de la crisis rusa. Aunque Moscú no entró en cesación de pagos, la ciudad se hallaba muy afectada financieramente y con una baja calificación de 'CCC-' a mediados de 1998 cuando el gobierno nacional ya había dejado de cumplir con sus obligaciones. En diciembre de 2000, Standard & Poor's elevó la calificación en moneda extranjera de Rusia a 'B-' desde 'D'. Las calificaciones de Rusia y Moscú se encuentran en en la actualidad en 'BB' (todas las referencias en este artículo son hechas con respecto a la calificación en moneda extranjera de los emisores).



En noviembre de 2001, la República de Argentina incumplió con su deuda local (a través del llamado “anje Uno” y en enero de 2002 dejó de cumplir con su deuda internacional. No obstante, la Provincia de Mendoza-cuyo bono internacional cuenta actualmente con una calificación 'CC' pero con una calificación crediticia de emisor de 'SD'- es uno de los pocos emisores en la Argentina, tanto públicos como privados, que ha cumplido con los términos y condiciones originales de sus obligaciones internacionales. En el último año, Mendoza ha pagado intereses por $42,8 millones correspondientes a sus dos emisiones de bonos internacionales. Sin embargo, la provincia sí incorporó sus préstamos bancarios comerciales al “anje de deuda provincial” Esta iniciativa brindó a los bancos términos y condiciones menos favorables que aquéllos existentes en los acuerdos originales, lo cual, según los criterios de calificación de Standard & Poor's, constituye una cesación de pagos. La calificación crediticia de emisor continúa en 'SD' debido a la falta de resolución de este canje. Mendoza se negó a declarar unilateralmente una moratoria de deuda con los inversores internacionales. No obstante, la provincia reestructuró su deuda local bajo un marco establecido por el gobierno federal que incluyó un proceso de negociación con inversores locales.

Aunque la deuda internacional de Mendoza podría ser reestructurada, los términos dependerán de factores aún no resueltos, tales como la finalización del canje de la deuda provincial. Sin embargo, cualquier propuesta de reestructuración incluirá, con seguridad, términos menos traumáticos que los que probablemente ofrecerán las otras provincias y el gobierno federal. Como resultado, no se esperan pérdidas de capital. Hasta que dicha reestructuración pueda tener lugar, la provincia tiene planes de continuar haciendo frente a sus deudas.

Existen otros casos menos alentadores. La Provincia de Buenos Aires contaba con una calificación 'D' hasta que las calificaciones fueron retiradas a pedido del emisor en diciembre de 2002. La provincia tenía alrededor de US$2.500 millones en los mercados de capital internacionales y era el mayor emisor subsoberano de Argentina. La provincia dejó de cumplir con sus obligaciones internacionales en enero de 2002, en forma simultánea a la Nación, y se espera que adopte el enfoque, aún no definido, de la República con respecto a la reestructuración de deuda o que posiblemente incluya de manera directa su deuda en la reestructuración de la deuda soberana. La Provincia de Buenos Aires también incluyó parte de su deuda local en el canje de deuda provincial, pero los montos relativos no son tan significativos como los de Mendoza.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (calificación crediticia de emisor: 'SD'; calificación crediticia de las emisiones: 'D') ha respondido de un modo diferente. La ciudad no implementó una amplia moratoria de deuda y, a diferencia de la República de Argentina, no dejó de cumplir con su deuda en moneda local. En abril de 2002, la ciudad de Buenos Aires se convirtió en la primera entidad pública en iniciar negociaciones formales con sus tenedores de bonos internacionales. No obstante, la reestructuración no comenzó a tiempo y la ciudad dejó de cumplir con su deuda internacional unas pocas semanas después. A diferencia de otros emisores en Argentina, incluyendo la República, la propuesta de reestructuración no incorpora ningún recorte al capital original, aunque reduce el pago del cupón en hasta un 30% y prolonga los vencimientos de capital a tres años. Los tenedores de los bonos aceptaron la propuesta, pero la oposición en la legislatura de la ciudad retrasó la aprobación de la legislación necesaria para implementar el acuerdo. La ley finalmente fue sancionada a fines de 2002, los tenedores de los bonos aprobaron formalmente la propuesta el 25 de febrero del 2003.







Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias