SanCor: negociadores siguen en Caracas pidiendo más dinero
-
China "blindará" a sus empresas tecnológicas de las inversiones estadounidenses
-
Reforma Laboral: aseguradoras proyectan nuevo record de juicios si se demora la vigencia plena de la ley
Hugo Chávez
Hasta ahora, y tal como adelantó este diario el viernes último, lo que piden los hombres de SanCor es un monto muy superior a los u$s 80 millones de los que habla Chávez (aunque después dijo que esa cifra podría ser apenas un «primer tramo», que se ampliaría más adelante). Pero, en las cercanías de la láctea aseguran que las declaraciones del presidente son sólo promesas; hasta que no estén los números en el papel y en negro sobre blanco, no podrán decir si aceptan la oferta.
Lo que pretendería SanCor se acerca más a los u$s 120 millones que iba a aportar Adecoagro en su asociación con la cooperativa. La aspiración de máxima serían los u$s 150 millones con los que se abrió la negociación hace un par de meses, cifra que alcanzaría para enjugar casi toda la deuda de la láctea, que ya trepa a más de u$s 200 millones. Ese monto se descompone en u$s 167 millones de obligaciones con los bancos, ya renegociadas, y otros u$s 25 millones de deuda posrreestructuración (o sea a muy corto plazo), asumida para hacerse de capital de trabajo.
En este sentido, Buenos Aires Capital Partners -la consultora que contrató SanCor para buscarle socio- está conversando con el Nación, la Corporación Financiera Internacional, el Citi, el Rabobank, el HSBC y demás acreedores, los términos en que se «renegociará la renegociación», dado que la cooperativa falló en pagar la primera cuota del monto reestructurado.
Obviamente, los u$s 80 millones no alcanzan para cerrar esa sangría financiera, pero los dirigentes cooperativistas tampoco quieren sólo cambiar de acreedor. Por eso, aún no dejan de lado asociarse de algún modo con Adecoagro: los desvela el hecho de que el empréstito bolivariano se repagará con leche en polvo a un precio menor que el que cotice en el mundo (otro tema central de la negociación) y que a eso se suma que al no hacerse el negocio con la gente de Soros -dicen- no podrán reestructurar varias áreas de la empresa para hacerla más eficiente y rentable. Quienes parecen haber desaparecido de la escena, al menos por el momento, son los empresarios Enrique Ezkenazi, Eduardo Eurnekian y Hugo Sigman que habían presentado una oferta de compra que fue desechada por los cooperativistas a favor de la de Adecoagro. La fuente cercana a SanCor afirma que lo que inclinó el fiel de la balanza a favor de los ganadores fue «que ellos plantearon desde el inicio un negocio lácteo, mientras que el otro grupo tenía otros fines, más financieros». Sin embargo, no debe descartarse que cuando llegue el acuerdo con Venezuela, este trío de poderosos hombres de negocios haga un nuevo intento por asociarse con SanCor. Una posibilidad que, desde ya, parece totalmente vedada a la gente de Soros.




Dejá tu comentario