11 de diciembre 2006 - 00:00

SanCor: negociadores siguen en Caracas pidiendo más dinero

Hugo Chávez
Hugo Chávez
La definición sobre el futuro de SanCor se prolongará algunos días más, dado que los cuatro enviados de la cooperativa a negociar en Caracas los términos del préstamo prometido por Hugo Chávez, se quedarán en la capital venezolana para tratar de conseguir bastante más de los u$s 80 millones de los que habló el bolivariano. Las negociaciones son con funcionarios del Bandes, el banco oficial venezolano que financia -tal como se lee en su estatuto- «proyectos orientados hacia la desconcentración económica» y que hace poco compró una entidad financiera (Cofac) en el Uruguay.

Por eso Italo Gastaldi, Ignacio Uzcudun (vicepresidente y gerente general respectivamente de SanCor) más otros dos ejecutivos de la láctea pospusieron su retorno a Buenos Aires, ante la imposibilidad de cerrar un acuerdo antes del regreso de Chávez a Venezuela, tras su gira por el subcontinente. Será el ex militar quien decida en definitiva cuánto y en qué condiciones se le presta a SanCor.

O sea: en esas reuniones se definirá cuánto recibirá SanCor, en qué plazo, a cuántos años será la devolución, cuántas toneladas por año de leche en polvo se aplicarán al repago, y en cuánto por debajo del precio internacional de ese commodity (que hoy ronda los u$s 2.350 la tonelada) se establecerá el valor al que SanCor deberá entregarla a Venezuela, lo que fijará la tasa de interés implícita del préstamo.

Por ahora, la vuelta de los cooperativistas no tiene fecha. En función de esto, no se hará la reunión que iban a mantener hoy en Buenos Aires, los 16 miembros del Consejo Directivo de la cooperativa, justamente para tratar los términos de la propuesta venezolana.

De todos modos, podría decirse que la aceptación del empréstito bolivariano es un hecho, y que -por lo tanto- el vínculo con Adecoagro (que tiene como accionista principal a George Soros) asumirá un carácter diametralmente diferente al que se planteó en el memo de entendimiento firmado hace poco más de un mes.

  • Promesas

    Hasta ahora, y tal como adelantó este diario el viernes último, lo que piden los hombres de SanCor es un monto muy superior a los u$s 80 millones de los que habla Chávez (aunque después dijo que esa cifra podría ser apenas un «primer tramo», que se ampliaría más adelante). Pero, en las cercanías de la láctea aseguran que las declaraciones del presidente son sólo promesas; hasta que no estén los números en el papel y en negro sobre blanco, no podrán decir si aceptan la oferta.

    Lo que pretendería SanCor se acerca más a los u$s 120 millones que iba a aportar Adecoagro en su asociación con la cooperativa. La aspiración de máxima serían los u$s 150 millones con los que se abrió la negociación hace un par de meses, cifra que alcanzaría para enjugar casi toda la deuda de la láctea, que ya trepa a más de u$s 200 millones. Ese monto se descompone en u$s 167 millones de obligaciones con los bancos, ya renegociadas, y otros u$s 25 millones de deuda posrreestructuración (o sea a muy corto plazo), asumida para hacerse de capital de trabajo.

    En este sentido, Buenos Aires Capital Partners -la consultora que contrató SanCor para buscarle socio- está conversando con el Nación, la Corporación Financiera Internacional, el Citi, el Rabobank, el HSBC y demás acreedores, los términos en que se «renegociará la renegociación», dado que la cooperativa falló en pagar la primera cuota del monto reestructurado.

    Obviamente, los u$s 80 millones no alcanzan para cerrar esa sangría financiera, pero los dirigentes cooperativistas tampoco quieren sólo cambiar de acreedor. Por eso, aún no dejan de lado asociarse de algún modo con Adecoagro: los desvela el hecho de que el empréstito bolivariano se repagará con leche en polvo a un precio menor que el que cotice en el mundo (otro tema central de la negociación) y que a eso se suma que al no hacerse el negocio con la gente de Soros -dicen- no podrán reestructurar varias áreas de la empresa para hacerla más eficiente y rentable. Quienes parecen haber desaparecido de la escena, al menos por el momento, son los empresarios Enrique Ezkenazi, Eduardo Eurnekian y Hugo Sigman que habían presentado una oferta de compra que fue desechada por los cooperativistas a favor de la de Adecoagro. La fuente cercana a SanCor afirma que lo que inclinó el fiel de la balanza a favor de los ganadores fue «que ellos plantearon desde el inicio un negocio lácteo, mientras que el otro grupo tenía otros fines, más financieros». Sin embargo, no debe descartarse que cuando llegue el acuerdo con Venezuela, este trío de poderosos hombres de negocios haga un nuevo intento por asociarse con SanCor. Una posibilidad que, desde ya, parece totalmente vedada a la gente de Soros.
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