Se diluye el pacto social
Ganaron los gremios. Ya lo había anticipado Hugo Moyano: no debe haber topes para los reclamos salariales. Y no los habrá. Fue esto lo que desactivó el promocionado pacto social de Cristina de Kirchner. Sólo incluirá acuerdos para mejorar inversiones y produccióncon 15 sectores, desde la construcción hasta el software. Así, no existirá congelamiento de precios ni de salarios. El mensaje gremial es contundente en ese sentido: hoy el trabajador está muy por debajo del poder adquisitivo de los 70. Por lo tanto, los salarios deben seguir por encima de la inflación y carcomiendo ganancias de las empresas. El gobierno se aleja, entonces, del pacto social de José Ber Gelbard, pero no totalmente; sus efectos sobreviven con la mayor inflación a futuro que queda planteada.
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Cristina Kirchner
Sobre estos datos, según la intención sindical, para continuar con el proceso de reconstrucción del poder adquisitivo del salario, el incremento que deberían arrojar las paritarias sería de entre 18 y 22% dependiendo de la actividad. O sea, una cifra porcentual muy similar a la de este año, cuando los incrementos circularon entre 16,5 y 25%.
La confirmación sobre la decisión de avalar las discusiones salariales vía paritarias y por fuera del pacto social, se conocerá después del 10 de diciembre, pero Moyano ya estaría informado de la novedad y por esto participaría activamente de los actos de asunción de Cristina de Kirchner.
El pacto social se limitaría a «consejos sectoriales» donde se discutiría sobre varios aspectos de la realidad de las actividades más importantes de la economía argentina, exceptuando los precios y los salarios. En el listado de rubros están apuntados el automotriz, la construcción, alimentos y bebidas, energía, software, siderurgia, servicios, finanzas y sector público.
Según el gobierno, en esos «consejos sectoriales», se hablará de cómo el salario se integra al proyecto económico, en donde el Gobierno aspira a que cada sector consensúe sueldos de acuerdo con sus posibilidades. A lo sumo, la CGT estaría dispuesto a establecer bandas de actualización, pero para luego de las paritarias.
Se espera también dentro del gobierno, que en los próximos días haya contactos sólidos con la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), para que desde esta agrupación también se acepte integrar los «consejos sectoriales».




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