Se extiende pax cambiaria: bajaron los financieros y el BCRA compró u$s15 M

Economía

Las cotizaciones del dólar siguen sin mostrar sobresaltos. Mientras tanto el Central compró en lo que va de diciembre más de u$s85 millones.

A paso de hormiga, el Banco Central (BCRA) viene mejorando día a día, desde que empezó el mes de diciembre, su tenencia de reservas. Son cifras muy acotadas, en relación a lo que se perdió a lo largo del año, pero al menos logró detener la hemorragia. Ayer la autoridad monetaria concluyó la rueda como compradora neta por u$s15 millones y lleva un saldo positivo en diciembre por alrededor de u$s85 millones.

Con este cambio de tendencia, el BCRA acumula entre sus reservas brutas u$s38.776 millones, cifra que supera por u$s124 millones los registros que había al iniciarse el mes.

“Se estabilizó, en parte, la salida de los depósitos, lo cual impacta positivamente sobre las reservas brutas, vía efectivo mínimo”, señaló a este medio el economista Juan Pablo Di Iorio, de la consultora ACM, en respuesta a la mejora en la dinámica. Y agregó: “En el mes de diciembre hay muchos menos vencimientos de intereses con organismos internacionales (u$s38 millones en todo diciembre versus u$s378 millones en todo noviembre). Además, ya se dio un fuerte cambio de composición de pasivos desde deuda en dólares hacia pesos, lo cual, combinado con la obligación de que las empresas reestructuren o renueven el 60% de las obligaciones, quitó presión sobre el mercado de cambios. Sumado a esto, la disminución de la brecha cambiaria redujo los incentivos al adelantamiento de importaciones, más aún con tasas relativamente bajas en el mercado de futuros”.

Por su parte, el economista Amílcar Collante, de CESUR, sostuvo: “El achicamiento de la brecha y tener el dólar solidario por encima de dólares alternativos descomprime un poco la demanda que tenía el Banco Central al principio de mes. También las restricciones a las importaciones son bastante fuertes. De todas formas, no estamos ante un quiebre de tendencia que sea determinante”.

El escenario también sigue calmo en materia de cotizaciones. Ayer el contado con liquidación (CCL) cayó $1,02 y cerró la rueda en $142,70. De esta forma, se volvió a achicar la brecha con el mayorista, que avanzó 9 centavos y escaló hasta los $82,62. Ahora el gap es de 72,72%.

Además, el MEP tuvo una baja de $0,56 y se situó en $141,26. De esta forma, la diferencia de canje entre el dólar cable y el dólar Bolsa se ubica en 1,02%, tras haber llegado a niveles superiores al 10%.

El que mira a los dólares bursátiles desde arriba es el dólar solidario, que ayer llegó a $145,41, tras un avance de $0,02.

Donde también hubo alivio fue en la plaza informal, dado que el blue cedió $1 y se ubicó en $150. La divisa que se comercializa en cuevas había tocado un mínimo de $146 y venía rebotando hasta llegar a los $151 el lunes. En estos niveles, la brecha con respecto al mayorista es de 81,55%.

Más allá de la pax cambiaria, en el mercado advierten que hay que estar atento a lo que pueda pasar en aquellos meses en los que la demanda de dinero, por cuestiones estacionales, vuelve a caer. Cabe recordar que en diciembre muchas empresas necesitan pesos para pagar aguinaldos. Y este verano, el menor turismo emisivo debido al coronavirus puede jugar a favor, aunque aclaran que no hay que cantar victoria, ni mucho menos.

“El Banco Central no se tiene que dormir como en el 2016 y 2019, que subestimaron el impacto de la caída de la demanda de pesos en febrero y se generó un salto en el tipo de cambio”, recordó Collante. Además, el economista de CESUR, indicó: “La perspectiva que tengan para 2021 las empresas, viendo cómo está la demanda y cómo piensan que va a ser el año, es determinante. En enero van a tener que definir si compran stocks o si se cubran esperando que ese tipo de cambio que se ha desplomado vuelva a niveles previos”.

Por último, Collante sentenció: “Estamos en una tensa calma, que puede salir para un lado o para el otro, dependiendo de qué pueda pasar en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional”.

Por su parte, Di Iorio concluyó: “Si bien, estacionalmente, la demanda de dinero tiene una baja abrupta en marzo, este año tiene una principal característica que es que, por un lado, que se encuentra en un nivel relativamente alto en comparación con su media estacionaria y, por otro, que existen muchos precios relativos desajustados, los cuales podrían ajustarse en los próximos meses y con eso acelerar la inflación, lo cual impactaría negativamente a la demanda de dinero. Ambas cuestiones podrían llevar a que haya una caída más abrupta y más temprana en la demanda de dinero. Por otro lado, efectivamente, un menor turismo emisivo podría impactar, en el margen, de forma positiva”.

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