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18 de abril 2007 - 00:00

Se quedó con todo Lula

La Cumbre Energética que convocó Hugo Chávez en isla Margarita terminó ayer en un fracaso. Por el rechazo de Brasil, en la declaración final no se menciona a la OPEP del gas que impulsaban el país anfitrión, Bolivia y la Argentina. Tampoco se avanzó con el megagasoducto que saldría del territorio venezolano y llegaría hasta Buenos Aires. Néstor Kirchner ya se había alejado del proyecto cuando logró acordar con Evo Morales por la provisión de gas. Hasta Lula, que lo necesitaría para el norte de Brasil, se inclina por congelarlo: "Falta mucho para definir la obra", dijo. También desairó a Chávez y a la Argentina en el proyecto por la creación del Banco del Sur. Para peor, Chávez ni siquiera impuso un discurso contra los biocombustibles como viene pretendiendo desde que Lula acordó con Estados Unidos por el etanol. Al final, la declaración considera que son energía alternativa y que su desarrollo debe preservar la producción de alimentos. En este clima, Néstor Kirchner mantuvo el bajo perfil y se fue de Margarita varias horas antes de que concluyeran el anodino documento final.

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Alvaro Uribe, Néstor Kirchner, Evo Morales, Hugo Chávez, Lula da Silva y Michelle Bachelet.
La I Cumbre Energética Sudamericana concluyó ayer en isla Margarita tras la aprobación de un consejo energético y de un acuerdo para llamar UNASUR al proceso de integración regional en reemplazo de Comunidad Sudamericana de Naciones. Pero en las cuestiones más importantes no hubo consenso por el rechazo de Brasil. Así, no hubo avances sobre el Banco del Sur, la OPEP del gas y el megagasoducto desde Venezuela.

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El presidente Néstor Kirchner fue el primero en retirarse de la cumbre, poco después del mediodía, y horas después se emitió la declaración de Margarita, que encomendó la elaboración de una matriz energética regional y la identificación de opciones de integración.

El presidente de Venezuela y anfitrión del encuentro, Hugo Chávez, anunció la creación del Consejo Energético Suramericano para seguir el desarrollo de los acuerdos regionales.

«Ha sido una cumbre perfecta, se fueron todos muy contentos», declaró el venezolano tras finalizar la reunión. Por su parte, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, precisó que «se crea el consejo ministerial para ir dirigiendo todo lo que son los acuerdos sudamericanos sobre energía». También opinó que la cumbre sentó las bases «para un acuerdo sudamericano que incluya el tema del petróleo, del gas, de los combustibles alternativos, de los combustibles a partir de productos agrícolas como la caña y la palma africana, y el tema de la energía hidroeléctrica».

  • Deseos

  • Es el primer paso para «el tema de la interconexión energética con gas, con líneas de transmisión de energía», agregó Uribe. «Ojalá todo esto que se ha hablado en Venezuela lo podamos llevar a la práctica», expresó el gobernante colombiano, revelando el carácter declamativo de la reunión.

    Por su parte, Chávez informó que Venezuela presentó a los gobiernos sudamericanos una «propuesta que promete ser el primer documento de un tratado energético».

    Según el mandatario venezolano, la cumbre sirvió «para volver trizas todas esas campañas artificiales» de discrepancias entre los países de la región sobre el tema energético, y para «fortalecer los mecanismos de unión». Sin embargo, la imposibilidad de acordar en temas claves marca que no todo fue como pretendía Chávez, y que Brasil no transigió sobre las cuestiones en disputa.

    Chávez anunció la creación de una secretaría ejecutiva permanente de UNASUR, que tendrá sede en Quito. Esa oficina podría estar a cargo, según Chávez, de Marco Aurelio García, actual asesor de asuntos internacionales del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, o del ex presidente ecuatoriano Rodrigo Borja, entre otros.

    En cuanto a los biocombustibles, la cuestión que más polémica prometía, se terminó con una fórmula conciliadora con poco compromiso: los presidentes llamaron a compatibilizar la producción de energía con la producción agrícola, la preservación del ambiente, y la promoción y defensa de condiciones sociales y laborales dignas.

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