Se reunió con extranjeros, pero empiezan desbordes locales

Economía

• Tamberos ya bloquean a empresas y amenazan con más medidas.

• Además comienza pelea por salarios con pedidos de más de 30%.

Gran parte de la primera jornada completa de Cristina de Kirchner en la Casa Rosada estuvo dedicada a recibir a mandatarios y altos funcionarios extranjeros. Pero, simultáneamente, cuestiones domésticas comienzan a agravarse. En primer lugar, el conflicto con los tamberos por el precio fijo marcado por Guillermo Moreno para la leche derivó en un bloqueo de plantas en Santa Fe y Entre Ríos. Productores impiden el ingreso y egreso de camiones, y se guardan la carta de extender la protesta a Buenos Aires. Hasta prometen repartir leche gratis en supermercados. Se avecina, en paralelo, una difícil negociación salarial con los gremios.La semana próxima comienza la paritaria con los colectiveros, que reclaman una suba de más de 30% para 2008. No es tan auspiciosa la herencia recibida por la Presidente y, con poco margen de tiempo para encarrilar estas cuestiones dado que, cada día que transcurre, se acrecientan.

El conflicto en el sector lácteo se complica. Los tamberos bloquearon ayer la salida y entrada de camiones de cuatro plantas como protesta por la decisión del gobierno de bajar el precio del litro de leche que reciben de la industria. Aunque el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, dijo que lo único que logran es «trabar el diálogo» y los calificó de «insensatos», los productores aseguraron que la medida continuará y se profundizará hasta que las compañías, que ya advierten sobre un riesgo de desabastecimiento en los comercios, abran una negociación.

El bloqueo que comenzó ayer a las 6 de la mañana forma parte del plan resuelto por los productores la semana pasada durante una asamblea en la ciudad cordobesa de San Francisco. Afectó a las plantas de Williner en Bella Italia; Verónica, en Classon; Molfino Saputo, en Rafaela; y SanCor, en Sunchales. Hoy se bloquearon otras plantas de SanCor y una de Milkaut.

Pero el piquete no fue total. No se permitió la salida de camiones con leche fluida (la que se compra en sachet o en caja en el supermercado), pero sí se admitió el ingreso y egreso de transportes con la materia prima que provenía de los tambos.

«El objetivo es impedir la salida de productos elaborados; el resto de la actividad es normal. Lo dispuesto es por tiempo indeterminado», sostuvo el presidente de la Federación de Tamberos santafesinos, Gustavo Colombero. Incluso, Oscar Poi, de la Mesa de Productores Lecheros de la Provincia de Santa Fe (MeProLSaFe), explicó que ya se armaron turnos para pasar toda la noche y los días siguientes si el panorama no cambia.

Los dirigentes aseguran que si se continúa manteniendo el precio del litro de leche en $ 0,78 como indicó el gobierno, el perjuicio será para la industria y el consumidor en mayor medida. «Los productores nos dedicaremos a otra actividad, por ejemplo, la soja, pero para abastecer al mercado interno, la industria deberá comprar la leche a u$s 5.000 la tonelada en el exterior (el doble de lo que vale aquí), y los consumidores pagarán un sachet en el supermercado a $ 5», como dijo Poi. Esta semana, a los bloqueos se sumarán otras medidas.

El titular de la Federación de Productores Tamberos de Entre Ríos, Juan Echeverría, aseguró que el viernes comenzarán a repartir leche en forma gratuita frente a los supermercados.

En la vereda de enfrente, los industriales advierten por los perjuicios que ocasionarán los bloqueos. El director de Comunicaciones de SanCor, Sergio Montiel, admitió que por la protesta «la calidad de la leche se puede ver resentida».

Relató que no sólo hubo más de 200 tamberos bloqueando esa compañía, sino que además se colocó una «rastra» (equipo que se utiliza en la producción lechera). Un comunicado de esa empresa indicó que se ponen en riesgo la actividad, las fuentes de trabajo y el abastecimiento.

Pero no sólo la calidad de los productos lácteos se resentiría, sino que además ya se habla de desabastecimiento.

En los almacenes y supermercados ya no se consiguen sachets de leche de las primeras marcas, y el presidente de la Unión General de Tamberos, Guillermo Draletti, dijo que si continúa la idea de ponerle un tope al precio de la leche, va a haber «sí o sí desabastecimiento».

En cambio, Poi enfatizó que si falta leche esta semana en las góndolas, no es por estas medidas de bloqueo ya que hay mucho stock. Además, explicó que sólo se bloquearon 4 de las 950 plantas que hay en el país y que éstas destinan la mitad de su producción al mercado local. «Diferente será cuando se decida bloquear una planta de La Serenísima, que destina 90% de la leche fluida aquí», dijo.

Desde el gobierno, quien salió a intermediar fue el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza.

«Los productores y dirigentes que sugieren y definen en forma caprichosa los bloqueos a las empresas lácteas están faltos de la sensatez con la que se debe contar para reflexionar y construir alternativas posibles para destrabar el problema», remarcó. En cambio, el flamante gobernador de Santa Fe dijo que el tema es tan importante para su provincia que elevará una propuesta a la presidente Cristina de Kirchner para solucionar el conflicto.

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