Según el INDEC de la Ciudad, 25% de los porteños no llega a comprar la canasta básica
-
Plazo fijo en 2026: cuánto hay que invertir para generar $50.000 en 30 días
-
Fed: una comisión del Senado aprobó la nominación de Kevin Warsh y despeja el camino a su confirmación
Pese a las diferencias, la comparación de la evolución de las canastas de la DGEyC y del INDEC pueden no sólo arrojar luz sobre la manipulación de los precios en éste último, sino también señalar la tendencia que siguió en los últimos años la evolución de la pobreza.
Por ejemplo, en el año 2005 un hogar "tipo", compuesto por un matrimonio joven con hijos menores, necesitaba 602 pesos para adquirir la canasta alimentaria mientras que en noviembre de 2008 necesitaba 1009 pesos, mostrando un incrementó del 67% en tres años. Si en cambio se toma la segunda canasta, que a los gastos alimenticios le suma los servicios de vivienda y el transporte público, el incremento es menor (57%) debido a que solo las expensas aumentaron un 85%, mientras que los servicios de electricidad, gas, agua y telefonía no registraron aumentos. Finalmente, la canasta mensual y la canasta total, aumentaron un 62 y un 64% respectivamente en dicho período. En relación a 2006, en 2008 el costo de la canasta alimentaria se incrementó un 50%, en tanto que en el caso de la canasta total el aumento fue del 46.5%, pasando de 1489 a 2446 pesos.
En cambio, para el INDEC, entre los años 2006 (año anterior a la intervención) y 2008, el valor de la CBA para una familia tipo en el GBA pasó de 391 a 438 pesos y el valor de la CBT de 851 a 968 pesos, con incrementos del 12.1 y 13.7% respectivamente. Si bien las diferencias metodológicas entre las canastas del INDEC y la DGEyC no permiten comparar en forma directa los montos de las mismas (dado que consideran conjuntos diferentes de bienes y servicios, que los precios de la Ciudad son más elevados que los del total del GBA, etc.), las marcadas diferencias en la evolución 2005 - 2008 estaría señalando que las mediciones del INDEC en ese periodo solo han dado cuenta de alrededor de un cuarto del aumento de los precios de sus canastas.
De contrastar los precios de las canastas con los ingresos de los hogares provenientes de la EAH surge que en 2008, el 24,1% de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires tenían ingresos inferiores al valor de su canasta total. Sin embargo si se analiza este indicador en el periodo 2005-2008, se comprueba que en el año 2008 aún continuaba la mejora del nivel de vida de los porteños desde la crisis de 2001-2002, puesto que en el año 2005 los hogares de la Ciudad de Buenos Aires con ingresos inferiores a la canasta total alcanzaban al 30,8% del total y en el año 2006 ese valor era del 28,1%. Además, esta mejora se estaría dando con más énfasis en los sectores de más bajos recursos, de lo que da cuenta el hecho de que mientras que entre 2005 y 2008 los hogares con ingresos inferiores a la Canasta total disminuyeron un 21,8 %, los hogares que estaban debajo de la línea de la canasta alimentaria y de la canasta que incorpora a los alimentos el alquiler, los servicios de la vivienda, las comunicaciones y el transporte se redujeron un 26,5 y 28,6% respectivamente, pasando la primera del 4,9 al 3,6% y la segunda del 16,1 al 11,5% del total de los hogares porteños. Entre 2006 y 2008, los hogares que no alcanzaban a adquirir la canasta alimentaria pasaron del 4,4 al 3,6% y los que no alcanzaban a comprar la canasta total del 28,1 al 24,1%, con descensos del 18,4 y del 14,2% respectivamente.
En cambio, según el INDEC la pobreza en la Ciudad de Buenos Aires se redujo entre los segundos semestres de 2006 y 2008 del 6,4 al 3,4% de los hogares, mostrando una caída del 47,4%, similar a la merma registrada nivel nacional. Pese que tanto para el INDEC como para la DGEyC los porcentajes de hogares por debajo de las diversas canastas de consumo han disminuido entre 2006 y 2008, comparando la evolución de las canastas de ambos organismos puede apreciarse que las mediciones del INDEC intervenido muestran una reducción de la pobreza mucho mayor que indica el estudio realizado por la DGEyC en la Ciudad de Buenos Aires.




Dejá tu comentario