Voceros de la SEPI en Madrid dijeron ayer que hay más de cuatro interesados por Aerolíneas Argentinas, pero que todavía ninguno presentó una oferta por escrito. Las mismas fuentes aseguraron que por ahora sigue siendo el lunes 23 la fecha para la asamblea de accionistas en la que debe ratificarse la convocatoria de acreedores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según dijo la SEPI, hace dos semanas, si en esa oportunidad no hay un comprador para Aerolíneas se decretará la quiebra o la liquidación de la empresa. Pero ahora no se descarta que si los españoles están dentro de una negociación, estiren el plazo hasta el límite que permite la ley de quiebras, que vence entre el 10 y el 15 de agosto.
Llamativamente, la SEPI sigue teniendo una actitud contradictoria con relación a Austral. Ayer se realizó la reunión de directorio en la que, según se había anunciado, la sociedad española iba a aprobar el concurso preventivo. Sin embargo, los españoles, que tienen 90% de las acciones, decidieron pasar a cuarto intermedio hasta el martes 24, «para analizar hasta entonces la conveniencia» de la convocatoria.
Austral
No queda claro cuál es el rol que la SEPI le quiere hacer jugar a Austral pero en apariencia vuelve a surgir la posibilidad de venderla, ya sea a un comprador distinto del de Aerolíneas o porque ésta se liquida y la que permanece funcionando es la otra.
Por ahora, los interesados en Aerolíneas que difundieron públicamente su posición son el empresario local Eduardo Eurnekian, Air Plus Argentina junto con su controlante Air Comet de España y con el grupo Marsans del que forma parte, y el ex presidente de la empresa de bandera, Juan Carlos Pellegrini, que está armando un grupo que operaría como un fondo de inversión, siguiendo la experiencia del Hotel Conrad en Punta del Este, del cual el empresario fue presidente hasta hace pocos días.
Se habla también de Air Charter, otra empresa española, que podría formar parte del grupo de Pellegrini; de Air New Zealand, que hizo en principio una propuesta sólo en relación con el área de mantenimiento de Aerolíneas para instalar en Buenos Aires un gran taller de reparación de aviones para Latinoamérica, y también se cree que alguna empresa americana está analizando el negocio.
Hay, además, una propuesta de la empresa peruana Aerocontinente, la única que por ahora propone pagarle a la SEPI 100 millones de dólares y asumir la totalidad del pasivo, con excepción de aeropuertos y combustibles.
Sin embargo, esta empresa está observada a nivel internacional por una presunta relación con el lavado de dinero, y por lo menos por el momento los españoles no considerarían esta oferta. En realidad, para la SEPI sería un nuevo descrédito vender Aerolíneas a una empresa de origen dudoso, y aumentaría sus problemas políticos en España y con las empresas y bancos españoles que operan en la Argentina. Se descuenta, además, que una iniciativa de esa naturaleza sería por lo menos cuestionada por el gobierno de Fernando de la Rúa ante las máximas autoridades de España.
Pasivos
Ayer, el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, confirmó que viajó a Madrid entre lunes y martes para negociar con el gobierno español que la SEPI se haga cargo de los pasivos, incluidas las indemnizaciones del personal, en caso de que Aerolíneas no se venda.
En Aerolíneas en Buenos Aires, fuentes de la SEPI dijeron que por ahora se está pensando en la venta y no en la liquidación o en la quiebra de la compañía. Pero insistieron en no precisar si se harán cargo del pasivo de Aerolíneas o si aceptarán un aporte final para indemnizar a todo el personal, como pide Eurnekian, o para financiar el período de transición, según reclama Pellegrini.
Para hoy la SIGEN convocó a un seminario sobre el futuro de Aerolíneas al que están invitados los secretarios de Transporte y de Defensa de la Competencia, el defensor del pueblo, los interesados en adquirir la empresa y los siete gremios aeronáuticos.
Dejá tu comentario