Aparecieron ya los dos indicadores básicos que se esperaban en la economía norteamericana; los dos ingresaron en la órbita más deseable -quedando por debajo, o igual, a expectativas previasy se pudo observar una irrigación de ello sobre los mercados. En la primera rueda un rebote de cierta magnitud, que lució más por lo árido que era el terreno previo, y ya una segunda fecha, donde se pasó a ecos más módicos. Lejos de la euforia, sin lugar para pasos desmedidos, evidenciando que no hay un solo factor que resulte la clave de los cambios rotundos de fondo en la tendencia mundial, si no un conjunto abigarrado, a los que se deberá enfrentar uno por uno.
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En la víspera, el Dow otorgó señales positivas y de casi 0,9%, que al llegar a nuestra región se transformó en 1% de Bovespa. Y al pasar a la estación terminal del continente, se adelgazó en nuestro Merval, que tuvo un mínimo de 1.623 puntos, máximo de 1.646 y culminó con 1.634 puntos. Con esto, una diferencia de 0,63% positiva, quedando así a la zaga de los otros referentes. Un desarrollo que no contó con demasiadas luces, llámense negocios, sin volver a contraerse pero con una suma que revista como de las más comunes. Fueron menos de $ 45 millones de efectivo, cubriendo una mínima franja de 5% en los totales del día. Entre las del panel superior, Tenaris con 2% y un volumen discreto que no llegó a 200.000 títulos. Su compañera de grupo, Siderar, trascendió mucho más con su 3,3%, pero ayer actuando en contra las entidades bancarias. Galicia, la estrella del martes, asumió agresivas ventas y bajando 3,3%, con Francés en caída de 2,3%. Ya hoy, a solas con su soledad y sin datos extras, se verá la consistencia del doble rebote. Y las chances.Informate más
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