Es curioso ver cómo nos miran de afuera y los demás mercados latinos nos echan la culpa de todo lo que les sucede. Ayer la mayor parte de los cables provenientes de Santiago sostenían que el principal motivo de la suba de sus títulos era la mayor calma que se vivía por estas costas, mientras que los comentarios de San Pablo mantenían que la falta de soluciones era lo que había deprimido sus títulos. Sin dudas que la situación por la que está pasando la Argentina es difícil, pero no tanto como para permitir que se justifique cualquier cosa con ella. Toda la región está con problemas, aun cuando los que tenemos localmente pueden ser los más graves. Mientras tanto, cualquier día de calma como el de ayer es algo bienvenido, aunque más no sea para comenzar a lamerse las heridas.
• Los números del mercado
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Tal vez apostando a que se podría repetir una rueda como la del viernes, el mercado abrió con una suba que a los 30 minutos de operaciones alcanzaba 3,5%. Sin que realmente surgieran noticias como para seguir apuntalando los precios, las acciones comenzaron a ceder posiciones y para cuando sonaba la campana de cierre el Merval se ubicaba en 337,69 puntos, reduciendo la ganancia a 1,07%. Si en algo se reflejo esta falta de noticias para impulsar al mercado fue en el volumen negociado que llegó a unos magros (si es que queremos un rally) $16,5 millones. Con 23 alzas frente a 13 bajas y 9 sin cambios, de a poco se está viendo que algunos se animan a posicionarse en los papeles no necesariamente de mayor liquidez. Lo peor de la jornada pasó por el sector telefónico (golpeado por la globalización), mientras que el Banco Francés saltó 9,89%. Luego de la «paliza» que recibió este papel la semana anterior, es difícil sacar conclusiones. Informate más
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