5 de abril 2007 - 00:00

Semana Santa: habrá vuelos (con retraso)

La época del año (Semana Santa y las discusiones paritarias), el año electoral y las interminables internas gremiales provocan que el país viva en medio de un clima de crispación sindical. El problema parece incluso agravarse día a día en lugar de apaciguarse. Ayer se conocieron más reclamos desmedidos de los gremios en las negociaciones por los salarios. Los telefónicos quieren trabajar media hora menos y un aumento de sueldo de no menos de 25%. La UOM, Neumáticos y La Fraternidad están lejos aún de un acuerdo. Además, el gobierno logró salvar a último momento la continuidad de los vuelos en Semana Santa, amenazados por las interminables protestas gremiales de los aeronáuticos.

Finalmente los aviones de pasajeros volarán durante las Pascuas, a pesar de que varios reclamos gremiales amenazaban con un fin de semana largo sin vuelos.

El Ministerio de Trabajo dictó ayer la conciliación obligatoria en el conflicto planteado por APA (Asociación del Personal Aeronáutico) que nuclea al personal de tierra de Aerolíneas Argentinas y Austral, y también el de los pilotos de APLA.

El período de la conciliación abarca diez días, suficiente para alcanzar dos objetivos:

  • Garantizar que no habrá cancelaciones de vuelos en el momento de mayor tráfico aéreo del año.   

  • «Llegar» hasta el día en que vence el plazo de la negociación salarial entre la empresa y los gremios.

  • APA, que encabeza Edgardo Llano, argumentó para llamar al paro que debía comenzar ayer por la tarde, que sus afiliados (la cara de la empresa frente a un público cada vez menos tolerante a retrasos y cancelaciones) estaban en peligro por la acción de lo que han dado en llamar «pasajeros violentos».

    El gremio aceptó la conciliación, pero reclamó mayor seguridad para los empleados de tierra a la empresa y a la Policía Aeronáutica. Desde ya, la mejor garantía de que no se producirán hechos desagradables es que los vuelos salgan y lleguen más o menos en los horarios establecidos.

    De todos modos, si bien es cierto que hubo reclamos airados de algunos viajeros y hasta algún conato de agresión física, también lo es que ninguno de esos ataques fue denunciado ante la Justicia. Por eso, en el mercado aerocomercial se especula con que habría otras razones para llamar a la huelga:

  • La interna separa a Llano de Ariel Basteiro, ex secretario general de APA, ex diputado por el ARI y actual miembro del directorio de Aerolíneas designado por el gobierno. A pesar de que ambos son hombres «K» (Llano desde la ortodoxia peronista; Basteiro desde alguno de los múltiples socialismos) la pelea por el control del gremio va más allá de afinidades políticas seguramente circunstanciales. Se dice que fue Alberto Fernández quien «sugirió» a Basteiro para su actual cargo, mientras que Llano estaría más cerca de Julio De Vido, lo que volvería a instalar en Aerolíneas la casi histórica disputa entre el jefe de Gabinete y el ministro de Planificación.

  • En la paritaria que vence en diez días, APA y APLA reclaman un aumento de 40%, cifra que supera en mucho al tope sugerido por el gobierno de 15%. No están solos: todos los gremios aeronáuticos piden aumentos en ese rango. Cabe recordar que hace poco más de un año, cuando APLA y APTA (técnicos) paralizaron a Aerolíneas/Austral durante casi mes, recibieron aumentos de hasta 40%.

    ¿Qué actitud tomará el gobierno ante estos pedidos? Frente a sí tendría dos caminos para optar:

  • El más improbable es que homologue el convenio, pero dado que la empresa -con tarifas congeladas- no podrá afrontarlos, haga lo mismo que con otros grupos de transporte: les otorgue más subsidios para que paguen los nuevos sueldos.

  • Que influya sobre los gremialistas para que acepten un aumento salarial parecido al tope de 15%. La empresa les ofertó 20%, número que está por encima de la pauta oficial.

    Ayer también la cartera que comanda Carlos Tomada desactivó mediante la conciliación obligatoria el paro anunciado por los pilotos de APLA, que en este caso sólo afectaría a Lan Argentina. Cabe apuntar, en medio de este galimatías de siglas y encolumnamientos, que APLA fue uno de los factores clave para la salida de Antonio Mata de la conducción de Aerolíneas, y que desde entonces su enfrentamiento con la empresa casi desapareció. No sucede lo mismo con Lan, a la que vienen sometiendo a un hostigamiento casi constante.

    La razón del paro anunciado por APLA es el «slot», o sea la separación entre vuelo y vuelo. La autoridad que controla el tráfico aéreo (o sea el Ministerio de Defensa) determinó que sea de cinco minutos entre avión y avión; sin embargo, los comandantes -por propia determinación- lo extendieron a diez minutos porque (aducen) no están dadas las condiciones de seguridad para volar a cinco por la ausencia de radares.

    Desde ya, esto provocará demoras y retrasos durante el fin de semana, pero no debería causar cancelaciones. Y además las demoras no podrían alcanzar los niveles críticos del fin de semana último, en el que llegaron a doce horas.
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