5 de diciembre 2000 - 00:00

Senadores indecisos tensan a Machinea

Los senadores del PJ se comprometieron ayer ante José Luis Machinea a que entre pasado mañana y el lunes votarán el presupuesto 2001. Luego de recibir una presión generalizada, el jefe de la bancada del justicialismo, José Luis Gioja, y demás integrantes comenzaron a aceptar que algunas modificaciones en carpeta (eliminación de recorte salarial a estatales, financiamiento de partidos políticos, etcétera) puedan discutirse por otra vía. Así la sanción de la Cámara alta, que aún falta, convertiría en ley el presupuesto. Hoy, a las 17, tras la deliberación de la Comisión de Presupuesto, el bloque PJ dará la respuesta definitiva a la urgencia oficialista para que no se caiga el blindaje. En las provincias, sólo tres Legislaturas dieron luz verde a cada presupuesto. Son Córdoba, Santa Cruz y San Luis.

Presionados por el gobierno nacional y los propios gobernadores del PJ, los senadores peronistas le anticiparon ayer a José Luis Machinea que, en el mejor de los casos, podrán comenzar a debatir el presupuesto 2001 en el recinto, pasado mañana. Aunque no se descarta que la cuestión pase para la semana próxima, casi con seguridad el lunes.

José Luis Gioja y compañía dejaron supeditada cualquier contestación definitiva a la reunión de bloque que mantendrán hoy, a partir de las 17. Dos horas antes, deliberarán sus especialistas junto a los radicales en Presupuesto y Hacienda. El peronismo está dividido entre quienes quieren introducirle modificaciones al presupuesto y para eso necesitan estudiarlo a fondo, y aquellos que se muestran permeables a los reclamos del Ejecutivo. El primer grupo es encabezado por Gioja y Carlos Verna, quienes insisten en la necesidad de tomarse un tiempo para estudiar el proyecto. En la otra vereda se encuentran Augusto Alasino (ver nota aparte), Eduardo Bauzá y Carlos Corach.

Tremendismo

El apriete que ejerció Machinea en persona y por teléfono -que se multiplicó en otros llamados de funcionarios al Congreso- se basó en una frase tremendista: «Si ustedes no lo convierten en ley, se nos cae el blindaje».

«Ministro, entendé que el proyecto entró hoy a las 13.20 y no tuvimos tiempo ni siquiera para controlar que estén bien las comas», se sinceró Gioja, durante la incursión que hizo en Economía, junto al pampeano Verna, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda.

«Además, los demás quieren -como es lógico-conocer el texto y necesitamos consultar a los gobernadores para que nos digan qué opinan», avanzó el titular del bloque opositor. Ya afuera de Economía, empezaron a llegar los llamados de mandatarios provinciales que, al igual que el PEN, clamaban por la sanción de la ley.

Machinea, en uno de los momentos en que impostó ánimos conciliadores, se mostró dispuesto a concurrir al Senado cuando lo inviten, sea a la comisión o al bloque opositor. «Voy a explicarles lo que quieran», los confortó. De vuelta en el papel de negociador duro, apuró a los representantes del PJ: «el Fondo quiere ver la predisposición del Congreso, porque la imagen en el extranjero es que ustedes están trabando el blindaje». «Está bien, pero pedimos un marco de racionalidad», se defendieron.

La delegación insistió con demandas ya conocidas, entre ellas, la eliminación del recorte salarial de 12 por ciento a los empleados públicos, la modificación del sistema de control impositivo en la venta de combustible exento de impuestos en la región patagónica, la distribución de $ 50 millones para promoción turística y agrícola, fondos para obras de infraestructura en varias provincias y la garantía estatal de financiamiento de partidos políticos.

Alternativa

La discusión de este último tema obligó a una conferencia con teléfono sin manos con Mendoza, donde vive el diputado radical Raúl Baglini. El máximo responsable de Presupuesto y Hacienda de la otra ala parlamentaria tranquilizó a los senadores con una alternativa: «Se acuerdan cuando en el '91 o el '93 (Carlos) Menem tuvo que sacar por decreto el valor por cada voto», evocó Baglini, en tren de evitar que la iniciativa tenga que volver a Diputados para su revisión.

La clave para el oficialismo es que quede convertida en ley, ipso facto. Los peronistas escucharon la oferta y se mostraron predispuestos a que, en lugar de tocar la letra del presupuesto, se implementen cambios con otras leyes y así no boicotear la urgencia gubernamental.

Antes de retirarse, propusieron la ampliación del temario de extraordinarias. «Queremos que se trate la reforma política», propuso Gioja para halagar los oídos de su sponsor oficialista, Federico Storani.

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